Isaac Pérez Recao, una figura de controversias y escándalos en Venezuela

Cocky de la Torre
La Torre de Venezuela

Ciertas o no, se relatan míticas historias acerca del empresario venezolano Isaac Pérez Recao, financista del golpe de Estado en el año 2002 contra el entonces presidente Hugo Chávez y promotor de la juramentación en el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, del igualmente empresario Pedro Carmona Estanga, como presidente interino de Venezuela en reemplazo de Chávez.

Pérez sería el mismo empresario con negocios en los Estados Unidos, Costa Rica y que hoy fungiría como proveedor de armas del Gobierno de Venezuela, de manera no oficial.

Una persona consultada recuerda que en una ocasión el nombre de Pérez salió a relucir por la muerte de uno de sus empleados. El empresario contaba para su protección con funcionarios activos o provenientes de las filas de órganos de seguridad venezolanos, tales como la Policía Técnica Judicial (PTJ), hoy conocida como Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) o de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), que se transformaría luego en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).

Según la historia, la seguridad de Pérez Recao conoció que el administrador de algunos de sus negocios se estaba apropiando de dinero del empresario, por lo que decidieron interrogarlo en una oficina perteneciente al multimillonario. Pero la situación se salió de control y el interrogado terminó cayendo al vacío por una ventana del edificio donde se desarrollaba el interrogatorio. La versión oficial señalaba que al verse desenmascarado, el hombre decidió suicidarse, pero ésta no logró disipar las sospechas sobre que había sido lanzado intencionalmente.

Por el hecho no hubo arrestados, pues Isaac Pérez Recao gozaba de poder e influencias, por entre otras cosas, ser nieto de Juan Pablo Pérez Alfonzo, quien fuera un político y diplomático venezolano conocido por ser fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a la que pertenece Venezuela.

Todoterreno

Una segunda historia narra que en una ocasión Pérez Recao fue despojado, a manos de antisociales, de un automóvil de lujo blindado, todoterreno, marca Hummer, mientras estaba de paso una madrugada por un expendio de arepas en la zona de Las Mercedes, en Caracas. El incidente condujo a la movilización de todos los órganos de seguridad en la capital de Venezuela, para ubicar el vehículo.

P90

Otra historia revela que el empresario obtuvo una sustanciosa ganancia en sus negocios de armas, mediante la venta de subfusiles automáticos FN P90, fabricados en Bélgica por FN Herstal (Fabrique Nationale de Herstal). En el negocio se habló de una comisión que se habría repartido con Carlos Molina Tamayo, contraalmirante de la Armada Bolivariana de Venezuela y quien fuera jefe de la Dirección General de Armas y Explosivos (DAEX) de las Fuerzas Armadas de Venezuela.

Subfusil FN P90

Los subfusiles fueron asignados a unidades élites de la Guardia Nacional de Venezuela y algunos fueron utilizados para propósitos de escolta civil.

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