Ricardo Fernández Barrueco, el empresario centro de escándalos en Venezuela y Panamá por fraudes financieros y contrabando de combustible

Mel Lee
El Causeway

El empresario Ricardo Fernández Barrueco es, según algunos entendidos en el tema, uno de los tantos «boligcarcas» que han saqueado las riquezas de Venezuela desde el arribo del chavismo al poder.

Algunos lo describen como uno de los pocos a quien el fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez le atendía el teléfono, por su vinculación con su hermano, Adán Coromoto Chávez Frías y por su relación en diversos negocios con Hugo Armando Carvajal, el exgeneral jefe de inteligencia militar venezolano acusado por el Gobierno estadounidense de conspirar para el envío de toneladas de droga desde Venezuela a los Estados Unidos, así como con Pedro Luis Martín Olivares, acusado también poe el mismo delito. Tanto por Carvajal como por Martín la justicia estadounidense ha ofrecido recompensas millonarias para su captura.

Barrueco estuvo preso en Venezuela en los calabozos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) por un fraude multimillonario mientras fungió como propietario de los bancos Canarias, BanPro, Bolívar Banco y Confederado. Debió su encierro también a que supuestamente llegó a catalogar al exmandatario Chávez como un «mojón con poder». Fondos de los ahorristas de los bancos de Fernández en Venezuela habrían terminado fraudulentamente en cuentas bancarias de su empresa “Exquisiteces de Atún, FEXTUN S.A.”, en Panamá.

Algunos suponen que Fernández debe su excarcelación en Venezuela a un acuerdo del empresario con figuras de poder en la élite chavista, entre los que se mencionan a Adán Coromoto Chávez Frías, Elías Jaua y Diosdado Cabello, a quienes Fernández supuestamente propuso contribuir con su conocimiento al negocio alimentario en Venezuela para dar un reimpulso al aparato productivo venezolano, algo que en definitiva y según personas familiarizadas con el asunto, no sucedió.

En el año 2009 se asoció con el empresario de las telecomunicaciones Oswaldo Cisneros Fajardo, propietario en Venezuela de la firma de telefonía Digitel, para adquirir juntos la infraestructura de empresas lácteas en Brasil, preparándose para un posible cambio de Gobierno en el país suramericano, con el que ambos venezolanos buscarían entrar al mercado venezolano para suplirlo de productos lácteos.

Ricardo Fernández Barrueco se movilizaría actualmente entre Ecuador, España, Panamá, Colombia, Guatemala, Perú, y México. En México fue desde el año 2006 donante de la campaña presidencial del hoy mandatario Andrés Manuel López Obrador. Ya entonces, empresas de Fernández, como su Grupo Fextún, eran vinculadas al contrabando de combustible a través de su flota de buques atuneros, que obtenían el combustible a precios preferenciales en Venezuela, en bolívares, la moneda venezolana, para luego venderlo a precios internacionales en aguas panameñas como contrabando, utilizando el fondeadero de la isla Taboga en Panamá.

Además de México y Venezuela, Fernández también ha sostenido dudosas relaciones con otros gobiernos de la izquierda latinoamericana, con el lobby de sus hermanos Bernardo Fernández Barrueco, conocido con el alias de “El Monaguillo”, Gustavo Fernández Barrueco, Felipe Fernández Barrueco, las esposas de éstos y otras personas que servirían de prestanombres, algo que les facilita evitar ser vinculadas con la familia Fernández Barrueco, así como mediante firmas de abogados, que se encargarían de manejar sus operaciones en los Estados Unidos.


Fotografías revelan uso de buques pesqueros de Grupo Fextún para trasiego de combustible venezolano en Panamá

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