Armando.info: Diego Marynberg, la mano de Dios en los negocios venezolanos

Andreina Itriago
Mariel Fitz Patrick
armando.info

Se le conoce con el mote de ‘Maradonna’ y ciertamente es una leyenda que casi no tiene rostro. Aún así, en los corrillos financieros le suelen dar el don de la ubicuidad, omnipresente en muchas de las operaciones más espectaculares de la era chavista. Apenas ahora los FinCEN Files permiten comprobar que bancos y autoridades de Estados Unidos le seguían los pasos a los movimientos de al menos dos de las empresas del empresario argentino-israelí, el fondo Adar Latam y la financiera Mercantil Valores, que mostraban vínculos con las estructuras de negocios de Martin Lustgarten, Alejandro Ceballos y Víctor Vargas, entre otros magnates venezolanos.

En las desoladas oficinas del fondo Adar Capital Partners (ACP), en Ginebra, Suiza, reposa una confesión importante: Venezuela fue el gran error del financista y empresario argentino-israelí Diego (Zev) Marynberg, también conocido como el Maradonna del dinero, así, con dos «n».

Al final de un folleto de quince páginas en el que se exponen historias de éxito por períodos específicos, en Grecia, Argentina, Alemania, Ucrania y otros mercados, se revela su desencanto con este país caribeño: “Nuestro acercamiento se basó en la idea de que el gobierno venezolano sería pragmático cuando la situación lo exigiera, pero nos equivocamos. Tampoco anticipamos la caída en los precios del petróleo”.

La historia fue titulada Nuestro gran error, y acompañada por una frase del conocido científico de la computación estadounidense Fred Brooks: “El buen juicio proviene de la experiencia y la experiencia proviene del mal juicio”. El episodio que refiere se remonta a junio de 2014, cuando Argentina entró en default.

Entonces, el emporio ACP, dedicado al manejo de inversiones en distintas partes del mundo y que, para el momento, según se lee en el documento, tenía una posición importante en bonos argentinos, decidió cambiar a los bonos soberanos venezolanos, “que tenían mayor rendimiento y pagando cupones”.

“Al final, perdimos más tiempo que dinero, y estuvimos expuestos a demasiada volatilidad. Decidimos reducir nuestra posición y ser más conservadores en futuras inversiones”, reconocen en el documento olvidado en aquellas oficinas de Ginebra, con vista al Lago Leman, a unos 8.000 kilómetros de distancia de Venezuela.

Para Marynberg es un asunto que quedó en el pasado. A través de tres extensos cuestionarios que respondió por escrito para esta investigación aseguró que no han invertido en posiciones propietarias en Venezuela desde 2017, tras haberlas tenido desde principios de la década de los 90, “siempre a valores de mercado y siempre a través del mercado secundario, con la intermediación de entidades financieras de primer nivel”.

Pero el daño ya estaba hecho. Los movimientos y negocios de este multimillonario de 45 años habrían salido en el radar de los departamentos de Justicia y del Tesoro de los Estados Unidos, según reveló el año pasado El Tiempo, de Bogotá, en un afán de Washington por “dar con el paradero de la fortuna oculta de Nicolás Maduro y asfixiar sus fuentes de inversiones extranjeras”; algo que desmiente y atribuye a una supuesta “campaña de extorsión”.

Ahora, los papeles de los FinCEN Files permiten comprobar que bancos y autoridades de Estados Unidos le seguían los pasos a los movimientos de al menos dos de sus empresas ya disueltas: el fondo de alto rendimiento Adar Latam y la financiera Mercantil Valores, por giros que fueron considerados “sospechosos”, algunos de ellos, precisamente, con cuestionados empresarios venezolanos.

Y los estadounidenses no son los únicos que le han puesto la lupa a sus operaciones. También en Curazao se encendieron alarmas que involucraban a las mismas empresas mencionadas, apenas dos de las casi 20 compañías alrededor del mundo con las que se le vincula, la mitad de ellas activa para el momento de esta publicación.

Inversiones de maletín

Marynberg aparece en FinCEN Files tanto por movimientos de Adar Latam High Income Fund Ltd, un fondo de inversión de alto rendimiento que registró en Islas Caimán el 10 de febrero de 2011 —y que fue disuelto en septiembre de 2017—, como por su financiera Mercantil Valores, que funcionó desde Montevideo con clientes venezolanos y argentinos, hasta que fue dada de baja por el Banco Central de Uruguay en 2016.

Las operaciones de Adar Latam High Income Fund Ltd quedaron bajo la lupa por sus transacciones con tres empresas offshore incluidas entre las reportadas por la unidad de inteligencia financiera del Departamento del Tesoro estadounidense (FinCEN, su acrónimo en inglés), por considerar que podrían haber actuado como sociedades-pantalla. Los movimientos de dinero cuestionados tuvieron lugar en 2014 y 2015.

Una de esas operaciones fue una transferencia de la firma Jasel International Solutions, por 365.000 dólares, realizada en abril de 2014. Los fondos salieron desde el Banco Internacional Sudamericano de Curazao (o South American International Bank, SAI Bank), uno de los bancos que procesó pagos de sobornos de Odebrecht en Ecuador —aunque negara relación alguna con la constructora brasileña—, a la cuenta de Adar Latam High Income Fund Ltd en el Deutsche Bank de Nueva York.

Jasel está registrada en Belice y como domicilio informó al banco el de un estudio proveedor de servicios corporativos en ese pequeño país centroamericano, ex colonia británica que funciona como uno de los principales centros financieros offshore debido a sus ventajas fiscales para no residentes.

Jasel también estuvo registrada en Curazao, una ex colonia insular neerlandesa frente a las costas de Venezuela, desde septiembre de 2014 y hasta diciembre de 2017, como una empresa que supuestamente se dedicaba a la compra venta de oro, láminas de oro, plata y otros metales preciosos; así como piedras preciosas, gemas y relojes.

Jasel International Solutions, registrada en Curazao en 2014, y liquidada en 2017, supuestamente se dedicó a la compra venta de oro y otros metales preciosos

La alerta de la sede neoyorquina del Banco de New York Mellon (BNY Mellon) se activó, precisamente, por la sospecha de que Jasel fuera una firma “de papel” operando en jurisdicciones consideradas de “alto riesgo” para la prevención del lavado de dinero como Belice, Caimán y Curazao.

“Las sociedades pantalla (shell companies en inglés) pueden ser creadas y utilizadas por individuos y negocios con fines legítimos. Sin embargo, son una preocupación por el lavado de dinero y los delitos financieros dado que son fáciles de formar, y estructuradas de una manera diseñada para encubrir los detalles transaccionales de las entidades. El uso de empresas pantalla ofrece una oportunidad para entidades extranjeras o nacionales de mover dinero mediante transferencias electrónicas ya sea directa o mediante un banco corresponsal, sin que se conozca la verdadera identidad de los dueños o la finalidad del giro”, puede leerse en el SAR que forma parte de la filtración, obtenida por Buzzfeed News y compartida con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus iniciales en inglés) y 108 medios de todo el mundo, entre ellos, Armando.info.

Las instituciones financieras, en este caso el BNY Mellon, están obligadas a reportar a la FinCen si “saben, sospechan o tienen una razón de sospechar” que una transacción que pasa por Estados Unidos tiene un origen delictivo o no tiene un propósito de negocios claro. Estos reportes no son denuncias formales ni implican per se un delito, pero otorgan al sistema financiero su línea de defensa más fuerte contra operaciones de lavado de dinero realizadas por políticos y empresarios corruptos, delincuentes de cuello blanco o narcotraficantes.

Además de las transacciones con Adar Latam High Income Fund, en los SAR destacan operaciones de Jasel International Solutions con otras compañías, como Austral Import de Venezuela, CA, la importadora de los hermanos Koenig Wartski que está detrás de Prosein, la conocida empresa en el mercado venezolano de la construcción y remodelación, que se ha expandido a Colombia y Estados Unidos.

Ni Jasel, ni Austral, respondieron a solicitudes de entrevistas para tratar estos asuntos.

Apenas tres días después de la transferencia que Jasel hiciera a Adar Latam High Income Fund, otras cuatro operaciones activaron las alarmas del BNY Mellon. En las dos semanas siguientes, Adar Latam Fund —en esta oportunidad con domicilio informado en las Islas Vírgenes Británicas— recibió cuatro giros en su cuenta en el Deutsche Bank de Amsterdam, por un total de 1,3 millones de dólares, provenientes de Zaibco Advisors Ltd, una firma con domicilio en el territorio británico de Anguila.

A solicitud de este equipo reporteril, el Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado (OCCRP, por sus siglas en inglés) pudo consultar el hermético registro mercantil de Anguila y conocer que la compañía había sido incorporada el 5 de julio 2012 y disuelta en enero de 2018. Por la naturaleza de la misma, una empresa comercial internacional (international business company), no se les solicitó dar los nombres de sus directores, ni otras informaciones de interés.

Su agente, del HBM Group, de Curazao, no respondió a la solicitud de información de cara a esta publicación.

El financista aseguró que Adar Latam High Income Fund “no hizo ningún negocio” con Zaibco Advisors ni con Jasel International Solutions. “Como administrador de fondos de terceros pudimos haber recibido un depósito o hacer una transferencia a pedido de un cliente y por cuenta y orden de ese cliente a la empresa que usted menciona, pero no por cuenta propia, motivo por el cual no tenemos registro de la misma al día de hoy”.

Marynberg agregó detalles sobre los mecanismos de la empresa para blindar sus transacciones. “Todas las operaciones realizadas por la empresa pasan por el previo filtro de World-Check de conformidad con protocolos de compliance y anticorrupción. Si hubiera un registro negativo en World-Check con una contraparte, no se habría hecho ninguna operación. Este es el mismo mecanismo utilizado por la mayoría de los agentes financieros internacionales”.

Con World-Check hace alusión a un servicio prestado por Thompson Reuters, que usan muchas instituciones financieras del mundo, en cuya base de datos se reportan los nombres de las Personas Políticamente Expuestas (PEP, por sus iniciales en inglés) y de individuos e instituciones que hayan sido objeto de sanciones.

En la transferencia que recibió Adar Latam de Zaibco Advisors, el dinero salió, al igual que en la operación anterior, del SAI Bank de Curazao, y, como detalle del pago figuraba “FFC ACC 2517 of Farehaven Finance Limited”.

La abreviatura “FFC” significa que el dinero se envió a través de un banco intermediario a la cuenta del beneficiario final, en este caso Farehaven Finance, una empresa de la que apenas hay una mención en una gaceta de las Islas Vírgenes Británicas de 2018, por una notificación de que debía nombrar un agente registrador o podía ser tachada del registro de dicha jurisdicción offshore en 30 días, a partir del 26 de abril de ese año.

Al respecto, Marynberg dijo que Adar tiene “registros de descuentos de facturas” con Farehaven Finance Limited. Pero precisó que fue Morgan Stanley, uno de los bancos de inversión más importantes del mundo, quien hizo la introducción con dicha empresa para hacer dichas operaciones. “No había ninguna alerta en World-Check en ese momento para operar con dicha empresa. Tampoco Morgan Stanley, con quienes operaban, hizo ningún comentario negativo, todo lo contrario”, insistió.

Varios de los motivos de este SAR elaborado por el BNY Mellon fueron similares a los del anterior. Pero en el reporte elevado a la FinCEN, la entidad bancaria sumó como argumento para emitir la alerta que el origen de los fondos —por montos elevados— y el propósito de las transacciones no estaban identificados. El reporte también destacó la existencia de lo que se conoce como nesting, el uso de cuentas en bancos más pequeños en otras jurisdicciones, que actúan como “corresponsales” (o intermediarios) de una entidad en Estados Unidos, lo que dificulta verificar la identidad del cliente.

La investigación de ICIJ encontró que los bancos que aparecen en FinCEN Files procesaban regularmente transacciones con compañías registradas en paraísos fiscales, sin conocer al destinatario final de la cuenta. En la mitad de los reportes, los bancos no habían completado el proceso de identificar a las partes que intevinieron en una operación, y no tenían información sobre una o más entidades detrás de las transacciones.

El tercer SAR donde aparece Adar Latam Fund es de junio del 2015, transcurrido más de un año de las otras dos operaciones. Esta vez, fue el Standard Chartered Bank of New York el que alertó de una operación previa, y de la que no da mayores detalles, entre el fondo de Marynberg y la firma A&L Services Limited.

Según se desprende de correos y documentos de la filtración de los Paradise Papers, esta empresa —también registrada como A&L Services Limited, ANL Services y Arbitrage & Lending Services Corp— está vinculada con el empresario austriaco venezolano Martín Lustgarten Acherman, cuyas actividades como lavador de dinero ya reportaron Armando.info, en el marco de los Papeles de Panama,  y el Nuevo Herald y el Miami Herald, para esta nueva filtración de los Fincen Files.

De los Paradise Paper se desprende una intensa interacción de Martin Lustgarten con Mossfon Managers Ltd, en favor de A&L Services. No siempre, sin embargo, era tan evidente como en este acuerdo de arrendamiento. La mayoría de las veces se manejaba bajo el número de cliente 19469 y de expediente 59918.

En relación con esta transacción, Marynberg también negó que hubiera negocio alguno entre Adar Latam y A&L Services, e insistió en que aún no veían registros negativos en World-Check sobre esta firma.

Sin embargo, para la fecha en la que se emitió el SAR que destaca la operación de A&L Services con el fondo de Marynberg, ya Lustgarten había sido detenido por la Justicia de Estados Unidos, y sus empresas vinculadas con la estructura que le permitió movilizar más de 100 millones de dólares de dudosa procedencia.

De hecho, en otro SAR emitido por el mismo Standard Chartered Bank poco después, en julio del 2015, se dan detalles de la que ya se catalogaba como una actividad criminal, a cargo de Lustgarten y Salomón Bendayán, y la remontaba a marzo de 2008.

En uno de los múltiples SAR de la filtración en los que está reportado Martín Lustgarten por transacciones sospechosas, se hace referencia a sus antecedentes vinculados al lavado de dinero en la Justicia norteamericana.

A finales de 2015, Lustgarten, quien estuvo recluido en una prisión federal de Estados Unidos, quedó libre de culpa por el que se considera fue un mal manejo del caso por parte de los fiscales federales de Boston. Aunque ahora está ayudando a las autoridades estadounidenses a armar casos contra sus antiguos clientes, su abogado declinó responder las preguntas que le envió el ICIJ para los FinCEN Files, entre ellas la de esta operación con el fondo de inversión de Marynberg.

En el documento confidencial de la FinCEN, no se menciona el monto de la transferencia que le hizo A&L. Pero sí se hace referencia a una sospecha publicada en distintos medios de prensa de que el financista argentino había estado “acusado de conspirar con el (entonces) ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, para cometer crímenes financieros”. Sin embargo, el reporte advierte que esas acusaciones no parecían estar relacionadas con las actividades sospechosas reportadas. Kicillof, una destacada figura del kirchnerismo, es en la actualidad gobernador de la provincia de Buenos Aires.

En 2014, la Justicia en Argentina había abierto una investigación sobre una operación de venta de bonos del Banco Central de este país al banco suizo UBS Investment Bank. Esos bonos, por 200 millones de dólares, según la denuncia, habrían sido recomprados por fondos de inversión representados por Latam Securities LLC, también propiedad de Marynberg. Pero el juez federal Rodolfo Canicoba Corral archivó la causa porque el Banco Central informó que «nunca realizó compra de venta de títulos ni concretó operación con Latam Securities», según estableció en su resolución.

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