Síragon, descifrando un engaño que puede estarle costando millones de dólares a los venezolanos

Max Lobo

En 2003 fue fundada en Venezuela la empresa Síragon, C.A , hoy dedicada al ensamblaje, fabricación, diseño y distribución de equipos electrónicos y de computación, que incluyen smartphones, cámaras digitales, tabletas, televisores LCD y otros productos.

La compañía es propiedad de Passam Yusef, miembro de una familia de origen palestino dedicada a la comercialización de telas en la ciudad de Valencia, provincia de Carabobo en Venezuela, donde también se encuentran las plantas ensambladoras de los productos Síragon. En los Estados Unidos, Yusef realizó estudios de ingeniería de software en la Universidad de Northeastern, que se encuentra ubicada en la ciudad de Boston, Massachusetts. Síragon debería su nombre al Çırağan Palace Kempinski, un lujoso hotel de Estambul, Turquía, en el que Passam Yusef alguna vez se hospedara.

Passam Yusef

Además de presidente de Síragon, Passam Yusef, es dueño de la red de tiendas Ivoo, dedicada a la venta de electrodomésticos, esto sin contar un sinfín de otras marcas y empresas de la que también es propietario. En 2015 recibió un galardón como “Personalidad Iberoamericana del Año”, de manos de la Organización de Periodistas Iberoamericanos (OPI). En 2012 Síragon había firmado un acuerdo con el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez para la creación de una empresa mixta destinada a producir chips y “microdispositivos” para equipos electrónicos y de computación. La empresa logró el acceso a dólares preferenciales baratos de la Comisión Nacional de Administración de Divisas (CADIVI), organismo del Gobierno venezolano. Sin embargo, la empresa Síragon fue acusada de vender productos a una tasa muy superior, equivalente al precio de las divisas en el mercado cambiario paralelo.

Las facetas de Passam Yusef como triatlonista y filántropo, colaborando con organizaciones de caridad en pro de niños y ancianos, coliden con las acusaciones de quienes señalan al empresario de tener supuestamente vínculos con el movimiento extremista islámico Hezbollah o de guardar relación, a través de su importadora Canaima, con una organización dedicada al tráfico de personas procedentes de Arabia, Colombia, y Ecuador, en condición de ilegales y sin documentos, que han laborado en Venezuela. También se ha acusado a Yusef de la venta de mercancía que no es completamente original adquirida en Panamá.

Calidad dudosa

Pero más allá de la realidad o la ficción alrededor de Passam Yusef y su compañía Síragon, se oculta una verdad innegable que arroja dudas acerca de la calidad de los productos de la marca y que hace que algunos supongan se traten de un fraude.

Aunque la ensambladora tecnológica declara tener una política de calidad para satisfacer y superar las necesidades y expectativas de sus clientes, preguntas cómo que tal son los ordenadores, televisores o los smartphones Síragon, son comunes en las redes y en foros especializados de tecnología. Las respuestas se dividen entre quienes aseguran haberlos utilizado satisfactoriamente y quienes recomiendan no comprarlos, por haber tenido muy malas experiencias con éstos.

Las recomendaciones de mantenerse alejados de la marca van para con las cámaras digitales, tabletas, los ordenadores de escritorio; portátiles y PC Sticks, otro tipo de ordenadores de sobremesa que pueden caber en la palma de la mano, ensamblados por la compañía y que se venden en las tiendas Ivoo. La falta de soporte técnico suficiente y la existencia de talleres autorizados, sin capacidad para realizar reparaciones por falta de repuestos, hacen menos atractiva la marca.

Habla un exempleado

Pero para conocer más del asunto y saber si se trataba de situaciones aisladas, decidimos contactar con un exempleado de Ivoo, la cadena de tiendas hermana de Síragon, que tiene su sede en la ciudad de Valencia y cuenta con sucursales en las ciudades de Caracas, Mérida y Lechería. El exempleado decidió responder algunas preguntas siempre que se mantuviese su anonimato. Señaló que las quejas sobre la marca Síragon son auténticas y contó algunas de sus experiencias. «En una oportunidad nos tocó vender un modelo de teléfono inteligente Síragon y de aproximadamente 400 que vendimos en una semana, tuvimos unos 150 reclamos inmediatos por garantía. Las personas se quejaban que sus teléfonos ya no encendían, se recalentaban o no funcionaban correctamente. El teléfono lo habían bajado de precio porque no se estaba vendiendo y ya antes había tenido varias quejas».

También reveló que constantemente llegaban a la tienda personas quejándose porque luego de algunos meses de haber comprado ordenadores portátiles y de escritorio Síragon, éstos presentaban desperfectos y en los talleres que la marca posee para las refacciones, no eran reparados porque no habían repuestos, por lo que terminaban perdiendo el dinero que habían invertido en los equipos.

«Con los equipos Soneview era igual o peor. Soneview es una línea de bajo costo de Síragon. Para esos casi nunca había repuestos y muchas personas se quejaban que los equipos se les dañaban tan o más rápido que los Síragon».

¿Qué sucede con los equipos?

Para intentar entender más acerca de qué puede estar sucediendo con los equipos Síragon y porqué unos eran devueltos inmediatamente por garantía y otros no, consultamos con Jesús Hurtado, un técnico en reparaciones electrónicas. Hurtado comentó que algunas marcas, para abaratar costos, decidían colocarle componentes electrónicos de baja calidad a sus productos, para así poderlos sacar al mercado con un precio que les permita competir con otras marcas establecidas. «En países como China se venden componentes electrónicos de varias marcas y precios, algunas veces en remate, solo que muchos de esos componentes no son de buena calidad. Los venden al mayor y por decir, de mil piezas, en el caso de los componentes más baratos, puede ser que 300 no cumplan con las especificaciones necesarias o estén averiados. También son componentes fabricados con materiales de muy mala calidad, que por efecto de la corriente, temperatura o de otras condiciones de operación de los equipos en donde son instalados, tienden a dañarse muy rápidamente, algo que puede también deberse a una falla de diseño». El técnico también dijo que algunas veces se combinaban componentes baratos con otros de marcas conocidas, dando la impresión de tratarse de productos de buena calidad, que no eran tales.

¿Es esto acaso lo que sucede con los equipos Síragon? ¿Los equipos Síragon están siendo fabricados con algunos componentes electrónicos de muy baja calidad? Las respuestas quizás las tenga la psicopedagoga y sexologa Karolina Montenegro, quien el 27 de enero de 2017, mediante @kamc1462, se manifestó contra Síragon Venezuela (@siragon), señalando que la marca de Passam Yusef es una estafa y acusándola de ensamblar sus equipos con «componentes tipo C», algo que según Montenegro, Yusef conoce.

Siendo cierto lo dicho por Karolina Montenegro y según las quejas y evidencias, entonces centenares de clientes pudieran haber perdido miles y hasta millones de dólares en equipos electrónicos y de computación Sïragon, vendidos engañosamente como artefactos de alta calidad, pero que solo les duraron días o meses, pues tampoco tuvieron la posibilidad de repararlos por falta de repuestos en los talleres autorizados o porque simplemente no fueron cubiertos por la garantía.

El Estado venezolano también pudo haber perdido dinero al aprobar divisas para el ensamblaje de equipos o al haber negociado la fabricación de equipos con componentes de baja calidad que no garantizaban su durabilidad y normal funcionamiento, pero que le han permitido a la marca continuar en el negocio y seguir vendiendo sus productos.

Las quejas continúan, no solo con los ordenadores y smartphones, sino con otros productos fabricados por las empresas de Passam Yusef, vendidos en sus tiendas Ivoo y que continúan siendo comprados por personas que desconocen su calidad, aunque muchos de ellos terminan comprobando que se trató de una mala inversión.

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