Rafael Ramírez fijó posición sobre salida de Rosneft pero sin dejar en claro otros negocios de PDVSA | La Torre de Venezuela

Cocky de la Torre
La Torre de Venezuela

El ex-presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y ex-ministro de petróleo Rafael Ramírez abordó el 29 de marzo pasado en un artículo en su web www.rafaelramirez.net el tema de la salida de Venezuela de la petrolera rusa Rosneft.

Pero las quejas por su postura no han tardado en llegar. El experto anticorrupción Alek Boyd ha reclamado a Ramírez por qué no se ha manifestado sobre la reorganización de la compañía sueca Nynas, en la que PDVSA tiene participación, que en opinión del experto, ha sido ilegal. Boyd ha comentado acerca de la representación supuestamente falsa que la compañía GPB Global Resources B.V., ha buscado hacer de PDVSA en Suecia. También se ha quejado de por qué el ex-presidente de PDVSA no ha mostrado indignación con los negocios que la rusa Gazprom hizo en Venezuela.

Además de @NynasBitumen, la reorganización ilegal, donde @gpbglobal afirma representar a @PDVSA a través de #Setterwalls, nunca pensó que estaría de acuerdo con @RRamirezVE, aunque tiene toda la razón en esto 👇 abt @RosneftEN, pero ¿dónde está su indignación con lo que @GazpromEN / @ gazprombank_ hizo?

Boyd mostró parte del artículo de Ramírez y de las más agudas opiniones del ex-ministro chavista.

“La salida de “Rosneft”.

Rosneft, la principal empresa petrolera rusa, se fue del país. Esa es la realidad, independientemente de los “tuits” del embajador ruso en Venezuela.

Esta empresa, una de las más importantes del mundo en el sector, ha salido del país presionando por el alto costo político y económico que para ellos que ha significado mantenerse operando con el gobierno de maduro. A pesar de haber obtenido ventajas de todo tipo en el país, como eliminación de impuestos y asignaciones ilegales de mayor participación en las empresas mixtas existentes a costa de PDVSA, el gigante ruso no ha encontrado en Venezuela con quien trabajar. No tienen contraparte, ni interlocutores que los acompañen en el esfuerzo que ellos han hecho para mantener y aumentar la producción. No les ha valido la pena todas las ventajas obtenidas en Venezuela ante la disfuncionalidad de PDVSA y del gobierno, así como las restricciones internacionales derivadas de las sanciones norteamericanas.  Sale del juego Rosneft y con ella, su CEO, Igor Sechin, el aliado más importante de Venezuela dentro del gobierno de Vladimir Putin. Pero más allá de las motivaciones de la empresa rusa, cuyo 40% está en manos de inversionistas privados, entre ellos, ingleses y cataríes e, independientemente de lo que ellos decidan hacer en Moscú con la empresa a la cual Rosneft le cede sus negocios en Venezuela, lo primero que hay que señalar es que esa actuación es contraria a nuestra ley, específicamente, a la Ley Orgánica de Hidrocarburos.

Cualquier cambio de propietarios o composición accionaria de las empresas mixtas que operan en el país, debe ser aprobado en primera instancia por el Ejecutivo Nacional y, luego por la Asamblea Nacional. Es decir, Rosneft no puede “trasladar o transferir” sus activos y la autorización otorgada por el Estado venezolano para operar EN CONJUNTO con PDVSA bajo la figura de Empresas Mixtas, sobre actividades que ESTÁN RESERVADAS AL ESTADO POR LA CONSTITUCIÓN, sin la debida autorización del Ejecutivo Nacional y con posterioridad, de la Asamblea Nacional. Esto es así y se trata de la LEY.

El legislador, cuando estableció esta “condición sine qua non” en la Ley Orgánica de los Hidrocarburos, protegía a la República de que decisiones de cualquier entidad privada, nacional o internacional, afectaran o pusieran en peligro la SOBERANÍA y la continuidad operacional de la industria petrolera en el país. Por otra parte, protegía a la República de que nuestra principal industria, producto de transacciones entre privados, quedara en manos de entidades que no tuviesen la capacidad técnica o tuviese intereses distintos a los establecidos en nuestra Constitución, producto de acuerdos entre privados. La operación de Rosneft de transferir sus activos y operaciones a una entidad del gobierno ruso es análoga a que “Chevron” transfiriera sus acciones al Departamento del Tesoro o al Departamento de Estado norteamericanos, o que, cualquier socio privado de PDVSA transfiriera sus activos y operaciones a un fondo especulativo, a una empresa de alimentos o lo que sea. En todo caso, SIEMPRE debe ser aprobado por el Ejecutivo Nacional y la Asamblea Nacional, porque además, el Estado venezolano, debe velar por el interés nacional y verificar lo que se está transfiriendo. En ningún caso, ni Rosneft, ni ninguna otra empresa socia de PDVSA, puede transferir ni vender, por ejemplo, las reservas de petróleo y gas con las que operaba en el país, ya que ellas SON PROPIEDAD del Estado venezolano, mientras estén en el subsuelo y solo cuando se realiza su producción, previo pago de la regalía correspondiente, es que, el privado puede disponer del volumen equivalente a su participación en la empresa mixta.

Rosneft está actuando como si pudieran hacer en Venezuela “lo que les da la gana”, se están saltando, como ya es costumbre en este gobierno, nuestras leyes y nuestra soberanía en el manejo de nuestros asuntos. Pero nadie del gobierno dice nada.

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