Un accidente en 2006 y una finca repleta de droga han marcado la carrera del embajador Fernando Sanclemente | La Torre de Colombia

Cocky de la Torre
La Torre de Colombia

El motivo por el que el uribismo ha tendido la mano a Fernando Sanclemente Alzate es razonable para algunos en Colombia. Sanclemente, en su papel como director de la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil, se encargó de elaborar y firmar un informe en el que se calificó la caída del helicóptero HK-2496, el 24 de febrero de 2006, como un accidente, descartando la tesis del homicidio. El suceso acabó con la vida de Pedro Juan Moreno, una figura que siendo mano derecha del otrora gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe, fomentó lo que podrían considerarse acciones ilegales.

Según reportó el diario El Espectador en 2018, por ejemplo, la sentencia del Tribunal Superior de Medellín contra integrantes del Bloque Cacique Nutibara en 2015 explica cómo en el despacho de Moreno, entonces secretario de Gobierno del gobernador Álvaro Uribe, se creó una oficina con la tarea específica de asesorar el surgimiento de las Convivir. En el fallo de 2014 contra alias Monoleche, mano derecha de Vicente Castaño, el mismo Tribunal resalta una confesión de Salvatore Mancuso: que para la masacre de El Aro los paramilitares se guiaron con la información que dieron el general Manosalva (quien ya murió) y Pedro Juan Moreno. Un año después del fallecimiento de Moreno, apareció ejecutada en un hangar del aeropuerto de Medellín Olaya Herrera una mujer llamada Nancy Esther Zapata Orozco, quien habría advertido que el helicóptero en que viajaba Moreno pudo haber sido alterado en uno de sus repuestos. En 2015, cuando la Fiscalía creó el grupo especial, incluyó ese crimen entre los que merecían atención particular.

Pero volviendo al tema de Fernando Sanclemente, embajador de Colombia en Uruguay, éste ha sido noticia en fechas recientes, pues en un operativo el 12 de febrero fue hallado un laboratorio de coca en una finca familiar ubicada en el municipio de Guasca, Cundinamarca.

La Cancillería de Colombia explicó que, antes de asumir el cargo actual, el diplomático entregó la representación legal de la propiedad a Gilberto Sanclemente Alzate, su hermano.

En este sentido, el ente precisó que “esta es una propiedad que ha estado en manos de la familia del embajador Fernando Sanclemente Alzate desde hace 44 años, y que se ha dedicado en el pasado a la cría de caballos de carrera, lechería y cría de ganado Angus, entre otros”.

Asimismo el Ministerio de Relaciones Exteriores informó en un comunicado que la familia Sanclemente y la Organización DANN “en consecuencia, prestarán como corresponde todo el apoyo que demanden las autoridades para esclarecer esta penosa situación”.

Durante el operativo fueron capturadas cuatro personas, según informaron las autoridades a cargo del caso.

No obstante, el embajador Sanclemente se declara «ajeno de responsabilidades» del manejo, participación y/o injerencia del predio propiedad de la sociedad Las Colinas de Guasca, considerando que se encuentra en ejercicio de sus funciones como canciller colombiano en Uruguay desde el pasado 21 de marzo de 2019.

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