La trama de Franklin Zeltzer Malpica para quedarse en Panamá con más de un millón de dólares del Estado venezolano

En noviembre de 2018 Franklin Zeltzer Malpica estuvo en Ciudad de Panamá tratando de hacer efectivo, negociar, invertir o depositar un cheque de más de un millón de dólares americanos. Se trataba de un cheque supuestamente “extraviado”, con fondos que se sospecha provenían de las arcas de DIANCA, una compañía del Estado venezolano. En dinero se hallaba en una cuenta perteneciente a una sociedad mercantil en el banco Banesco Panamá. La cuenta fue cerrada y el banco devolvió un cheque de gerencia a nombre de la compañía. Uno de los firmantes de la cuenta era Zeltzer Malpica. El cheque estuvo más de un año sin ser cobrado, hasta que expiró. Una persona familiarizada con el asunto señala

“Cheque que mantuvieron por más de un año hasta que venció porque lo que finalmente fueron a parar a la oficina de PMC oficina de Ernesto Chong Coronado ex asesor financiero de David Murcia Guzmán, quien fue señalado una vez de lavado de dinero. Entonces crearon una sociedad panameña con el mismo nombre abrieron una cuenta en el All Bank, lograron que como el cheque ya estaba vencido el Banco Banesco lo cambiara por otro con fecha actual y lo depositaron en esa sociedad panameña que a la postre no era la dueña del cheque, del dinero ni de la cuenta, se hizo efectivo y así es como se lava”.

¿Quién es Franklin Zeltzer Malpica?

El Vicealmirante venezolano en situación de retiro Franklin Zeltzer Malpica fue designado presidente de la empresa estatal venezolana Diques y Astilleros C.A. (DIANCA) en mayo del año 2013 y su despacho se encontraba ubicado en la ciudad de Puerto Cabello, provincia de Carabobo. Antes de pasar al retiro fue el rector de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada (UNEFA). Ha ocupado varios cargos públicos en Venezuela, principalmente en él área portuaria. Ninguna de las metas planteadas cuando asumió como presidente de DIANCA lograron concretarse.

En septiembre de 2018 Zeltzer Malpica anunció la exportación de buques de fibra de vidrio, con la supuesta finalidad y objetivo de incrementar negocios internacionales que permitieran la captación de divisas, pero en ese punto en específico afloraron los sombríos planes de lucro del oficial retirado de la Armada venezolana. Es preciso destacar que DIANCA actualmente es una filial de la casi quebrada Petróleos de Venezuela, PDVSA, la petrolera del Estado venezolano.

Durante una visita institucional a las instalaciones de Diques y Astilleros Nacionales Compañía Anónima (DIANCA), Adán Chávez, vicepresidente de asuntos internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y hermano del difunto ex-presidente Hugo Chávez, reconoció la gestión del vicealmirante Franklin Zeltzer Malpica al frente de la administración de esta compañía.

Adán Chávez recorrió las instalaciones de DIANCA, acompañado del vicealmirante Zeltzer Malpica y directivos de la compañía.

“Es una gestión realmente maravillosa. Yo felicito al vicealmirante Zeltzer Malpica y a todos los directivos y personal de esta empresa; porque lo que hemos visto es realmente admirable: es una empresa del Estado donde se respira socialismo”, destacó el alto dirigente chavista.

“Hemos visto a los trabajadores  y a sus directivos muy motivados, participativos; tuvimos  la oportunidad de navegar en el buque Hugo Chávez que ya está prácticamente listo para ser entregado a la Armada; una embarcación que ha sido armado totalmente en nuestro país y por el personal de DIANCA, uno de los logros de la Revolución Bolivariana”.

Además señaló que en el astillero porteño el trabajo político y social ha sido articulado con el trabajo administrativo y técnico que significa hacer vida en una empresa como DIANCA.

“En general lo que se ve y se siente es una empresa con una administración sumamente eficiente en el trabajo específico de armar y reparar barcos; y en la labor de organizar y propiciar la participación de las trabajadoras y los trabajadores”, enfatizó.

Acerca del asunto alguien en la Internet señaló: “Hoy le tocó el turno al Vice-Almirante Franklin Zeltzer Malpica, rector de la Unefa, de explicar su punto de vista. Primero deseamos hacer un comentario respecto al estamento militar: ¿puede alguien darnos una mejor carrera para escoger en la cual, una vez egresado de la Academia Militar, uno entra directamente en nómina? ¿En nómina para recibir un sueldo y un conjunto de privilegios -como muchos de los que la gente mezquina criticaba de los empleados de Pdvsa- que los separan de la vida real? ¿Por «dar la vida» por un país que lleva años sin ir a guerra alguna? Bueno, pues, comentemos entonces en qué gastamos el dinero del sueldo del Vice Almirante. Este hombre hoy se plantó, como si fuera una especie de eco de efecto retardado, a repetir todo lo que dijo el presidente: a)»Estas personas que protestan no recuerdan el cierre de Catia Tv o VTV». b)»Estudiantes no se dejen manipular».  d)»Esto es un plan conspirativo». d)»Esto es un proceso revolucionario». Como si fuera un dirigente más de Psuv, le faltó batir el puño y la boina. Pero, más allá de su investidura militar, lo que más nos preocupó es con el desprecio con el cual se refirió a «cuatro estudiantes» que quisieron unirse a la protesta por la libertad de expresión. Como Prometeo entregando el fuego a los humanos «prometió»: no los vamos a expulsar. Era precisamente lo que comentábamos en nuestra entrada sobre los universitarios en estos tiempos difíciles: no hay universidad, en el sentido estricto del término, sin pluralidad; sin debate en la diversidad. No hay diversidad cuando hay un rector que viste uniforme militar y sobre éste se pone el uniforme de un alienado político. La Unefa, a la luz de este comportamiento, puede -aunque lo dudamos- tener un diseño curricular maravilloso y preparar técnicamente a sus matriculados. Pero una universidad nunca. Simplemente una fábrica, una máquina de sacar profesionales irreflexivos. Por eso también deben protestar los estudiantes. Por no dejarse contaminar y limitar su ámbito de desarrollo intelectual por la mezquindad coyuntural de lo que piensa el que gobierna. Sino pronto será Mario Silva el rector. Total, recordemos que el rector de la Universidad Bolivariana de Venezuela tuvo que pasar por la vergüenza de ser deportado de Colombia por hacer proselitismo en Barranquilla. Igual, en el mundo real, Al César lo que es del César y al Cuartel lo que es del cuartel; y en la universidad césares, cuarteles y todo bajo el ojo crítico y analítico del estudiante”.

Denuncias

Para la rehabilitación de las áreas al astillero más importante de Venezuela le habían aprobado, por partida, 92 millones de dólares que luego pasaron a ser solamente 30 millones. Los trabajadores aseguraron que el dinero se utilizó únicamente para » maquillar»  las áreas externas como jardines y paredes, pero no para acondicionar los espacios internos que están en deplorables condiciones. Los puntos neurálgicos que producen el financiamiento propio del astillero están en el olvido: el elevador, con capacidad para ocho embarcaciones; la compuerta de la fosa o el dique seco está dañada y se pone en riesgo la vida del trabajador. “Dos baños para personas mayores costaron 450.000 bolívares y la colocación de 4 unidades de aire acondicionado en el comedor tuvo un costo de 480.000”, señalaron haciendo énfasis en sobrecostos. La corrupción podría originarse en la directiva a cargo del vicealmirante Franklin Zeltzer Malpica.

Un reporte en 2018 señaló: “Las condiciones laborales no son seguras en DIANCA, en el litoral del estado Carabobo. El taller central tiene techos de asbesto que están a punto de colapsar y excremento de aves en toda su extensión. ‘Se necesita de un plan de inversión para poder dar todo’, exigen los trabajadores. «No contamos con una tecnología de punta»  expresaron. A los 1.594 trabajadores se les adeudan también hasta la fecha las evaluaciones por desempeño de los años 2010 y 2012. Desde hace 5 semanas no reciben salario porque decidieron alejarse de las condiciones inseguras y eso es ilegal. La cifra de 30 millones de dólares se habría gastado en «maquillar» el astillero.

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