Así y gracias a Rudy Giuliani, el magnate venezolano Alejandro Betancourt ha logrado evitar a la justicia de los Estados Unidos

El Washington Post informó en noviembre que el abogado de Donald Trump, Rudy Giuliani, ha visitado el castillo de El Alamin de Alejandro Betancourt López, cerca de Madrid, para hablar de negocios.

Betancourt es el centro de dos sondeos multimillonarios del Departamento de Justicia: uno de 1.200 millones de dólares, conocido como Operación Vuelo del Dinero, y otro de 4.500 millones de dólares, que involucra un conjunto casi idéntico de personajes. El argumento de Betancourt es que, puesto que está financiando la plataforma política de Juan Guaidó, es decir, alineado con la política de cambio de régimen de Trump en Venezuela, el Departamento de Justicia debería evitarlo. Ese es el mensaje que Giuliani habría entregado a William Barr, Fiscal General de los Estados Unidos.

Según el experto en anticorrupción venezolano, Alek Boyd, Betancourt contactó a Giuliani pues sabría que hay una acusación sellada contra él. Los medios de comunicación de los Estados Unidos están despertando a las actividades de Betancourt. Esto, en parte, se debe al buen trabajo realizado por Fusion GPS. La corrupción que rodea a algunos de los actores en los más altos niveles de poder de los Estados Unidos y los escándalos más recientes tienen dos características distintas: Rusia y Alejandro Betancourt López.

Fusion GPS fue contratada por Betancourt y compañía para acabar con la mala prensa. Peter Fritsch, de Fusion GPS, y Adam Kaufmann, ex fiscal de la Fiscalía de Manhattan, viajaron a Caracas en julio de 2014 para amenazar a periodistas del WSJ que trabajaban en una investigación acerca de Betancourt. La reunión fue un éxito rotundo.

Fusion GPS ha estado en las noticias más recientemente, debido a un dossier escrito por Christopher Steele. En el contexto de la participación de Giuliani en el caso de Trump en Ucrania, los ejecutivos de Fusion GPS están haciendo las rondas de promoción de un nuevo libro, y afirman que no permitirán que Giuliani mienta sobre ellos. Peter Fritsch y Glenn Simpson están vendiendo esta absurda noción de que son honestos y que los detractores son un montón de personas deshonestas.

A pesar de sus diferencias, Fusion GPS y Giuliani tienen características ineludibles en común: ambos han estado en el bolsillo del venezolano Alejandro Betancourt; ambos han presionado en su favor; y ambos han ignorado intencionalmente las conexiones entre Betancourt, Gazprom, Gazprombank y el Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa (FSB), reveladas por Boyd en su site infodio.com. Boyd ha señalado que los medios de comunicación de los Estados Unidos acaban de despertarse ante la gigantesca corrupción de Derwick, la compañía de Betancourt que vendió equipos eléctricos con sobreprecio e inservibles al Estado venezolano, para paliar una crisis eléctrica iniciada en Venezuela hace más de una década. Gracias a un paso en falso de éstos, se conocería el contacto de Betancourt con Giuliani.

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