Los vínculos políticos del magnate Carlos Gill Ramírez en Venezuela y Bolivia

El principal socio del Grupo venezolano Corimón, Carlos Gill Ramírez, que en 2015 cerró la adquisición del 50% de dos empresas ferrocarrileras bolivianas, negó en una entrevista ese mismo año tener vínculos políticos con los gobiernos de Caracas y La Paz.

«Yo soy empresario, no soy político (…) no soy de ningún grupo político y nunca lo he sido», afirmó Gill, entrevistado por el diario boliviano El Deber de Santa Cruz, quien confirmó que entre 2014 y 2015 compró el 50% de las ferrocarrileras bolivianas Andina y Oriental, a grupos privados de Chile y Estados Unidos, respectivamente.

Cerca del 50% en Andina estaba en manos del grupo chileno Luksic, el que adquirió las acciones durante un proceso privatizador a mediados de la década del 90. En la empresa Oriental, también el 50% estaba en manos de la compañía norteamericana Genesee Wyoming. En ambos casos, el otro 50% están en manos del Estado boliviano.

Gill es principal socio de la compañía Corimón, en cuya página oficial en Internet también ha señalado que es cónsul honorario de Paraguay, su país natal, en Caracas; adquirió la empresa ferrocarrilera Oriental en 2014 y en septiembre de 2015 la Andina, sin que se revelaran montos económicos.

La prensa boliviana le consultó sobre las versiones periodísticas que lo señalan como un «empresario del chavismo», a lo que él respondió que «nunca» lo fue. «Mi trayectoria ha sido larga y firme en todos los sectores en los que he invertido», afirmó.

Sobre las mismas informaciones de vínculos con el gobierno boliviano de Evo Morales, aliado político de Caracas, Gill respondió de igual manera.

«En repetidas oportunidades he explicado este punto, soy empresario de mis empresas y tengo más de 40 años manejando mis compañías, levantadas con mi propio esfuerzo», insistió el empresario venezolano, también dueño del diario La Razón, uno de los más importantes de Bolivia.

El venezolano Grupo Corimón, según su página oficial en Internet, cotiza en la Bolsa de Nueva York y la Bolsa de Valores de Caracas. Corimón también tiene inversiones en otros países, como Paraguay y República Dominicana.

No obstante, personas con conocimiento de la situación señalan que Gill Ramírez no ha sido completamente sincero con medios bolivianos, al negar sus vínculos comerciales, financieros y políticos con figuras del chavismo. Carlos Gill es asociado con Wilmar Castro, ministro para Agricultura Productiva y Tierras del gobierno chavista en Venezuela. Asimismo está relacionado con Adrián Velásquez Figueroa, ex-jefe de seguridad de Hugo Chávez y esposo de Claudia Patricia Díaz Guillén, ex-tesorera de la nación. España ha negado la extradición de Adrián Velásquez y Claudia Patricia Díaz a Venezuela, donde la pareja es acusada por delitos de blanqueo de capitales.

Jaime Bayly, periodista peruano en Miami, denunció en junio pasado que Carlos Gill Ramírez recibió un pago irregular de 30 millones de dólares de Adrián Velásquez, empresario relacionado con el gobierno de Hugo Chávez, quien fuera detenido en España y solicitado en extradición por Venezuela, acusado de corrupción y blanqueo de dinero.

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