Compañía que recibió en Bolivia desembolso del Banco Central boliviano tiene relación con el magnate Carlos Gill

La estatal Mi Teleférico, una de las tres empresas que recibió parte de los 520 millones de bolivianos desembolsados por el Banco Central de Bolivia (BCB) los primeros días de noviembre, antes de que Evo Morales renunciara a la presidencia, tiene relación con el paraguayo-venezolano Carlos Gill Ramírez, identificado por el senador Óscar Ortiz como “empresario favorito” del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Según una información publicada hace dos meses en el sitio web https://carlos-gill-ramirez.com, en la sección ‘Noticias Carlos Gill’, “entre las empresas que maneja (este empresario) están (…) arquitectura de los teleféricos de La Paz y El Alto (…)”.

Según la web Correo del Sur, el senador Ortiz, en una investigación que se encuentra también en Internet, estableció que la empresa de Gill encargada de las obras civiles de la construcción de Mi Teleférico se llama Cotienne S.A.

En Fundempresa está registrado Carlos Gill Ramírez como accionista de alguna empresa, pero no hay mayor información porque el empresario habría vendido o transferido su paquete accionario a otra persona. El reporte solo genera el nombre y no los demás detalles debido a que en algún momento esta persona dejó de operar como accionista, según explicaron en Fundempresa a CORREO DEL SUR.

LA DENUNCIA DE ORTIZ

En meses pasados, Ortiz calificó a Carlos Gill Ramírez como “el empresario favorito del MAS” y que operaba contactando grandes empresas internacionales para que se adjudicaran obras del Estado de manera directa y luego él accediera a subcontratos.

“(…) El sistema de contrataciones directas está destinado, única y exclusivamente, para favorecer a determinados grupos y personas”, denuncia un Informe de Fiscalización publicado por el senador el 25 de septiembre de 2019.

La construcción del teleférico La Paz-El Alto, en sus dos fases, tuvo un costo de 684 millones de dólares, según la Memoria Mi Teleférico 2017-2018 que no disgregan los costos del proyectos por rubros, por lo que no se puede conocer a cuánto ascendió el monto de las obras civiles ejecutadas por el empresario Gill.

La obra fue adjudicada a la empresa austriaca Doppermayr, que después realizó subcontrataciones para ejecutar el proyecto; una de ellas, a la empresa Cotienne S.A.

Recientemente, empleados del BCB denunciaron que los primeros días de noviembre, antes de la renuncia del expresidente Morales, esa entidad nacional desembolsó Bs 520 millones a favor de ENDE, la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos y Mi Teleférico, en medio de supuestas irregularidades.

“(Denunciamos) desembolsos realizados a empresas estatales como ser Mi Teleférico, ENDE, EBIH (…) antes de la renuncia del Sr. Juan Evo Morales, monto que supera los 520 millones de bolivianos, dinero que es parte de nuestra RIN (Reservas Internacionales Netas)”, reza un pronunciamiento de los trabajadores del BCB.

GILL EN BOLIVIA

Carlos Gill Ramírez, de acuerdo con su misma página web, es también Presidente del Directorio de la Ferroviaria Oriental Boliviana, empresa dedicada al servicio de transporte y servicios de logística integral que opera desde 1996 y que permite conectar Santa Cruz de la Sierra con Argentina a través de Yacuiba, con Brasil a través de Puerto Suárez – Quijarro – Corumbá, y con el norte hacia Warnes y Montero.

Gill tiene inversiones en los sectores industrial, automotriz, financiero, seguros, hotelero, salud y comunicación. En Bolivia es accionista del diario La Razón, medio de comunicación que tuvo fuertes vínculos con el gobierno de Morales.

Suele ser presentado como propietario de La Razón, como accionista mayoritario de las redes occidental y oriental de los ferrocarriles en Bolivia y asociado a Doppelmayr, firma que construye el teleférico en la sede del Gobierno.

El año pasado, Gill aseguró a El Deber lo siguiente: “no soy socio de los políticos. Es la política del grupo. Estoy concentrado en ser empresario”.

Hace dos meses se conoció que el magnate, de 62 años, decidió reforzar sus inversiones en el país, con $us 230 millones, para los próximos cinco años.

La citada página web confirma esta decisión indicando que en la Ferroviaria Oriental (FO) y la Ferroviaria Andina, el monto de la inversión asciende a $us 200 millones, mientras que “en su periódico La Razón la cifra bordea los $us 30 millones”.

¿VÍNCULOS CON EL CHAVISMO?

En meses pasados, el periodista peruano Jaime Bayly identificó a Carlos Gill, Carlos Aguilera, Said Aurelio Cabrera y Maximiliano Camino como “empresarios chavistas”, una sindicación que fue rechazada por el aludido con inversiones en Bolivia.

“Con relación a las declaraciones que en los últimos días el presentador de televisión Jaime Bayly realizó haciendo alusión a mi persona, relacionándome con asuntos ilícitos y corruptos, puedo decir con claridad que carecen de total asidero y que están muy lejos de la realidad”, afirmó Gill en esa oportunidad.

Nacido en Paraguay, Gill vivió desde los seis años en Venezuela.

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