El Ring de Prensa América @AmericaPrensa, 20 de noviembre de 2019 | Venezuela – Italia

El empresario de origen colombiano y nacionalizado venezolano, de 48 años, Alex Nain Saab Moran, es investigado en seis países y su bella esposa, Camilla Fabri, una romana de 25 años con un modesto ingreso, pero propietaria de un departamento en la famosa y costosa Via Condotti. Son los protagonistas de una historia que comienza con una estafa en Venezuela y termina en Roma, donde los investigadores financieros de la Unidad Monetaria se apoderaron del ático en la calle comercial de lujo, por valor de 4,7 millones de euros, y una cuenta corriente con 1,7 millones a nombre de Luis Alberto Saab Moran, hermano del narco-capo Alex Saab Morán.

Estos últimos junto al tercer hermano Amir Luis, fueron  incluidos por los Estados Unidos en las listas de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), de personas consideradas peligrosas para la seguridad nacional. De hecho, Alex Nain es el Capo de una vasta red internacional de corrupción destinada a obtener numerosos y sustanciales contratos comerciales con el gobierno de Venezuela.

Saab y su socio y cómplice Álvaro Pulido (Germán Rubio) controlan en Venezuela el contrabando de oro, coltán y otros minerales, petróleo, dinero en efectivo, explotación de gas, mercado negro de divisas, y se asegura participan en intercambios con el Cartel de Sinaloa, además de financiar a organizaciones islámicas extremistas.

Contra Alex Saab pesan investigaciones en distintos países y según algunas fuentes, su pista sería seguida hasta por la National Crime Agency (NCA) en Reino Unido.

Camilla Fabri, la muñeca del capo Alex Saab

Camilla era la encargada en 2012 de una tienda de ropa, con un trabajo a tiempo parcial (1.840 euros de compensación anual declarada). Camilla, de 25 años, aspirante a modelo con apariciones en la televisión, estipuló en 2016 un contrato de alquiler de 5.800 euros mensuales para una casa en el Parioli, un año después compró un Range Rover Evoque (54.500 euros) y finalmente el 1 de octubre de 2018 compró un apartamento en el cuarto piso de via dei Condotti 9, el edificio donde se encuentra la joyería Bulgari, pagando 4 millones, 923 mil y 850 euros (corretaje inmobiliario incluido).

El Dinero provino del Reino Unido gracias a las operaciones de Kinlock Investment, una compañía dirigida por el novio de 26 años de su hermana, Lorenzo Antonelli, con acciones de un fideicomiso británico y una compañía de Dubai, según Corriere Della Sera.

Suficiente para comenzar un informe oportuno e  investigaciones por parte de la Unidad de Moneda de Finanzas dirigida por el General Giovanni Padula, que determina el origen del dinero, incauta el edificio e investiga a los dos jóvenes romanos implicados en el lavado internacional de dinero sucio  que comienza en Venezuela.

Las fachadas son sociedades anónimas registradas en  paraísos fiscales de todo el mundo, hace una parada en el centro de Roma y se bloquea antes de aterrizar en Rusia, el destino final de millones de dólares.

El dinero de origen ilícito fue administrado por el esposo  de la bella modelo romana, el capo venezolano de origen palestino Alex Nain Saab Moran (con su hermano Luis Alberto), 23 años mayor que ella. En Venezuela Alex Saab está muy ligado a Nicolás Maduro, para quien, según denunciara la ex-fiscal general Luisa Ortega Diaz, ha fungido como testaferro. Buena parte de la fortuna proviene de los sobornos pagados por la distribución de alimentos en el país sudamericano bajo embargo. La incautación total de activos, además del apartamento, asciende a diez millones de euros, incluidas algunas pinturas valiosas, donde destacan obras del artista pop art Edward Spitz.

El caso en Italia fue un ejemplo de la fructífera colaboración internacional, enfatizó el fiscal regente Michele Prestipino, quien coordinó las investigaciones junto con el adjunto Rodolfo Sabelli. Se trata de Investigaciones complejas que involucran a 25 empresas  de pantalla y sede en paraísos fiscales,  incluidas en la lista de Ofac de los Estados Unidos por riesgo de lavado de dinero. Una combinación de flujos financieros que en Italia fueron «lavados» con mampuestos  (además de Camilla Fabri y su cuñado, la lista de sospechosos podría ampliarse) y luego reutilizarse en inversiones formalmente limpias (y menos controladas) en Rusia. Es cuestión de tiempo y hubiera sido imposible apoderarse de los 10 millones, parte de una cifra mucho mayor sobre la cual se están llevando a cabo investigaciones.

Como se indica en el decreto firmado por la magistrada investigadora Francesca Ciranna, “Saab Moran está involucrado en una vasta red de corrupción internacional destinada a obtener numerosos y sustanciales contratos comerciales con el gobierno venezolano, incluido el relacionado con subsidios alimentarios y sus actividades como testaferro del presidente Maduro”. El lavado de dinero en Italia también se llevó a cabo a través de bancos en línea para garantizar el anonimato en cuentas de las que al menos 1,8 millones de euros habrían transitado.

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