Plutarco Vallés, el antichavista practicante que supo sacar provecho del chavismo | Venezuela

Jesús Sosa

Plutarco Elías Valles Hernández, «Pluto» entre sus familiares, venezolano, directivo de uno de los grupos empresariales más cuestionados del estado Anzoátegui y de Venezuela entera.

Antichavista de vocación, fue firmante de la Lista de Tascón y uno de los invitados a Miraflores que presenció el decreto de Pedro Carmona Estanga en el Golpe de Estado de 2002.

Fue firmante también de cuanto panfleto hizo la oposición contra Hugo Chávez Frías.

Nadie se explica cómo el magnate del mundo mortuorio, de muy cómoda existencia, fue uno de los pocos afortunados beneficiarios de la gobernación de Anzoátegui cuando esa institución estuvo en manos del chavismo.

Año tras años su nombre ha surgido a la palestra y por mucho que Diosdado Cabello se esfuerce en repetir su nombre con acento rabioso cada 11 de abril, Vallés personaje bonachón, simpaticón, gozón y muy colaborador -al estilo de Don Regalón- al parecer no es tan «guevón».

Pluto, después de disponer de recursos para emprenderla en contra de los hermanos Pérez Fernández, quienes gobernaban la ciudad de Barcelona, para que no le rescindieran la concesión del cementerio privado Parque Metropolitano (CEMEPARCA) en la capital de Anzoátegui, el “Carmona-firmante” Plutarco Vallés habría huido despavorido a Estados Unidos, en donde ha coincidido con sus archienemigos de la “Corporación Galáctica” Germán Blanco Romero y su socio Luís Emilio Velutini, quienes no pudieron concretar su idea de construir otro cementerio privado en las afueras de la ciudad de Barcelona, que pudo haber significado un importante competidor para CEMEPARCA.

A Vallés se le habrían quedado fríos los planes de asociarse con el empresario de las apuestas Diamantino Goncalves.

De seguro, en las alturas del Ejecutivo nacional venezolano no se sabe que la empresa que les ha brindado el seguro de previsión funeraria a los empleados de la gobernación de Anzoátegui (Seguros La Fe) en gobiernos chavistas, es propiedad de uno de los asistentes a la firma del célebre decreto de Pedro Carmona Estanga.

Probablemente Tarek William Saab no supiera que el contenido de una polémica encuesta que favorecía a un precandidato rival a Saab en momentos cuándo éste aspiraba a ser candidato del PSUV a la gobernación de Anzoátegui, se habría conocido gracias al funerario.

¿Un empleado de la Valles cayendo a piña a Tarek el 11 de abril? ¿Lo sabrá el hoy fiscal?

Es el mismo grupo familiar cuya hermana le solicitó a su madre testarle en vida y la demandó para disputarle la fortuna familiar.

Otros grupos empresariales colombianos y lusitanos que hacen vida en Anzoátegui habrían sido víctimas también de los ataques del conglomerado funerario.

Seguros La Fe le prestaba servicios a Seguros Banvalor en el Ministerio de Educación y después de la llegada de Seguros Horizonte para ocupar dicho puesto, esta última supuestamente también habría sido víctima de las maquinaciones “vallesianas”. Sobre el tema habría mucho que decir.

«Gracias Plutarco, con tu apoyo logramos sacar a ese militar golpista.» Parece decirle Carmona «El Breve» a su amigo Vallés.

No sólo es firmante del 11 de abril sino que este señor, antirevolucionario hasta la medula firmó todo lo que se le atravesó en contra de Chávez. Su firma apareció en la célebre lista de Tascón, como «firma válida» y ratificada.

Y para quienes deseen leerlo por primera vez o volverlo a leer, aquí está el decreto de Carmona.

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