La investigación en los Estados Unidos al «bolichico» venezolano Alejandro Betancourt

Sabrina Martín
PanAm Post

Empresarios venezolanos, mejor conocidos como «bolichicos» estarían siendo investigados en Estados Unidos con un caso de lavado de dinero de aproximadamente USD$ 1.2 mil millones que involucra también al chavismo.

La expresión «bolichicos» fue creada en 2010 por el escritor y periodista venezolano Juan Carlos Zapata para referirse a  “la nueva camada de ricos en los tiempos chavistas”. Es decir, empresarios jóvenes que hicieron sus fortunas siendo, principalmente, contratistas del gobierno en proyectos de electricidad.

De acuerdo con el diario estadounidense El Nuevo Herald, los «bolichicos» habrían logrado sobornar a funcionarios del régimen de Nicolás Maduro para malversar miles de millones de dólares de la estatal petrolera venezolana Pdvsa.

Hasta ahora, nueve investigados ​​han sido acusados ​​en Miami, de los cuales dos se declararon culpables y uno está a la espera de juicio; sin embargo según el diario estadounidense se trataría de una docena de empresarios involucrados, donde presuntamente entre ellos estaría el venezolano Alejandro Betancourt.

Betancourt ha sido señalado por el portal de noticias El Confidencial  de estar relacionado a la crisis eléctrica venezolana, pues es directivo de la empresa Derwick Associates Corp, la cual ha recibido millonarios contratos durante los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para la construcción de plantas termoeléctricas, de las cuales algunas aún no han sido concluidas.

Explica El Confidencial que presuntamente el empresario habría «pagado sobornos para hacerse del negocio que, a la final resultó una gran estafa para el estado venezolano»; señala que «solo habría vendido chatarra o equipos reconstruidos con un gran sobreprecio».

Aunque Betancourt no está debidamente identificado por su nombre en el caso que se investiga en Miami, varias fuentes habrían asegurado al Nuevo Herald que él es «Conspirador 2», uno de los apodos en la denuncia penal entre la docena de conspiradores y funcionarios venezolanos no identificados.

Relata el diario estadounidense que «los registros de la corte federal dicen que «Conspirador 2″ se encontraba entre el círculo de boliburgueses y funcionarios del gobierno que recibieron cientos de millones de dólares a fines de 2014 de Pdvsa como pago por un préstamo que hicieron a la compañía petrolera estatal»; señala además que una declaración jurada criminal alega que el magnate «usó una compañía fantasma para prestar USD$ 42 millones en bolívares y luego fue reembolsado en euros al tipo de cambio favorable del Gobierno»; una transacción que habría multiplicado la suma equivalente a USD$ 600 millones.

Al parecer, y según indica el Miami Herald, la ganancia de USD$ 600 millones presuntamente se dividió entre el grupo de empresarios venezolanos ricos, los tres hijastros de Nicolás Maduro y Pdvsa; esto según un correo electrónico obtenido por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional y fuentes familiarizadas con el caso criminal.

Los documentos de la corte sostienen que Pdvsa pagó los fondos de la deuda a la compañía fantasma Rantor Capital, transfiriendo los USD$ 600 millones a la firma Portmann Capital Management en Malta. El pago luego fue traspasado a otra compañía fantasma, Eaton Global Services Limited, creada en Hong Kong y que era controlada por líderes de la conspiración para lavar los fondos, señalan los fiscales estadounidenses

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