Advierten a venezolanos sobre asesorías para trámites de asilo político en los Estados Unidos por personas sin la preparación necesaria

Algunos venezolanos han mostrado su preocupación ante el caso de sus compatriotas que diariamente salen de Venezuela huyendo de la inseguridad, falta de medicamentos, carencia de comida, diatriba política entre chavismo, madurismo y oposición, así como muchas otras cosas, y quienes llegan a países en donde otros se aprovechan de su situación. Piensan que la diáspora venezolana ha permitido que personas inescrupulosas jueguen con la desgracia de Venezuela y su gente.

Aseguran que en los Estados Unidos, en el sur de la Florida, existen personas graduadas de abogados en su natal Venezuela, pero que no han revalidado su título o han entrado a una universidad reconocida para lograr una certificación como paralegal, a pesar de lo cual algunos se hacen llamar abogados y otros “paralegales”, sin serlo o estar debidamente acreditado. Según cuentan, en algunos casos han instalado oficinas en donde les dejan ver a sus clientes fotografías al lado del actual presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump o del vicepresidente Mike Pence, así como de figuras reconocidas de la política estadounidense, como los senadores republicanos Rick Scott, Marco Rubio, Mario Diaz Balart, o de personas designadas por la administración de Trump para atender con mano dura el caso de Venezuela, como lo han sido Elliott Abrams o John Bolton. Así les harían creer a sus posibles clientes, muchos de ellos personas incautas que huyen de Venezuela y que están por tramitar un caso de asilo político, que tienen vara alta ante la administración de Donald J. Trump, aunque se trataría de algo descabellado y alejado de la realidad, Pues en los Estados Unidos los poderes son independientes y nadie puede estar por encima de la ley.

Expertos con conocimiento de la situación hablan acerca de dos abogados ligados al llamado Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano en el exilio, quienes aplicarían la misma práctica a posibles clientes, cuyos casos son rechazados o enviados a otras instancias ante las cortes de inmigración para su aprobación, por sospechas de ser frívolos o fraudulentos.

Los expertos exhortan a los inmigrantes de cualquier país a asesorarse muy bien y sobre todo a que entiendan que un proceso de asilo político en los Estados Unidos es algo muy serio. Explican que algunos pagan para realizar los trámites de solicitud y al no ser aprobados en una primera entrevista, se ven obligados, dependiendo de la causa, a buscar un abogado para que los represente en la corte de inmigración, teniendo que incurrir en gastos de miles de dólares por encima de lo que en principio habían pagado.

Los expertos señalan estar en contra de prácticas como las de Alejandro Rebolledo y Tomas Alzuru, dos figuras del llamado TSJ venezolano en el exilio, así como de otra persona que perteneció a la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), la policía de inteligencia civil de Venezuela, quien señalan se haría pasar como fiscal del Ministerio Público venezolano, mostrando fotografías retratado al lado de figuras como la periodista venezolana Patricia Poleo o el dirigente político Diego Arria. Explican que tanto Rebolledo, como Alzuru, el ex-policía y Pedro Mena, este último un representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), una coalición de partidos de la oposición de Venezuela, se han puesto a disposición de algunos venezolanos para armar casos de asilos que han sido rechazados por estar mal sustentados.

Alejandro Rebolledo, Tomas Alzuru, Pedro Mena

A esto añaden que en el caso de Rebolledo y su equipo cobrarían $ 3.500 y en el de Pedro Mena, $ 2.000 dólares, a los interesados en realizar la petición de asilo.

A estos casos añaden el de Kennedy Bolívar, quien aseguran llegó a los Estados Unidos, recibiendo a las primeras de cambio el respaldo de la periodista Patricia Poleo, así como del empresario venezolano Eligio Cedeño, quien lo habría apoyado con una contribución mensual de $ 3.000. No obstante, ahora Bolívar es denunciado por estafa, al ofrecer asesorías a inmigrantes para el trámite de asilos, que han terminado por ser rechazados, al constatarse que eran frívolos o fraudulentos.

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