Cynthia Certain Ospina, la ex-esposa del empresario Alex Saab, participó en Colombia en lavado de activos

La Fiscalía de Colombia anunció en abril pasado que pediría a la Interpol la captura del empresario Alex Saab por la realización de exportaciones ficticias. Desde entonces Saab está prófugo de la justicia colombiana.

Sin embargo la defensa del hombre impidió hacer la solicitud, y además exigió a un juzgado de Barranquilla ser la sede del proceso.

El empresario barranquillero era un contratista del gobierno de Venezuela para la venta de los alimentos que conforman las cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), a través de los cuales Saab ha lavado activos.

De esta forma, el diario El Tiempo de Colombia dio a conocer que realizaba exportaciones ficticias por 8 mil 041 dólares.

Pese a que Saab tiene orden de captura, la Fiscalía no le ha podido imputar cargos por que no se ha presentado ante la justicia.

Es señalado por los delitos de concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportación o importación ficticia, estafa y lavado de dinero. Por eso lo iban a declarar reo ausente y a pedir su detención; detalló El Tiempo.

Pero la defensa del acusado introdujo una tutela alegando que los hechos investigados se habrían presentado en Barranquilla, por lo que pidieron que el caso pasara de Bogotá a esa ciudad.

“A estos potenciales sujetos procesales les resultará mucho más fácil y viable responder los requerimientos judiciales tanto en su lugar de residencia como en el lugar donde sucedieron los presuntos hechos”, describe el documento de los abogados, citado por el medio colombiano.

Saab fue señalado como testaferro de Maduro por la fiscal venezolana en exilio, Luisa Ortega, pero además era investigado por agentes de los Estados Unidos, oficiales de Israel y la Procuraduría de México.

 

Los lavados se hicieron usando como fachada la empresa de confección de ropa Shatex S. A., registrada en 1998 por la ex esposa del barranquillero, Cynthia Certain Ospina, quien salió del país al desatarse la polémica.

Mediante la circular azul de interpol, las autoridades colombianas tratan de ubicar en el exterior a los hermanos Alex, Luis Alberto y Amir Saab, para que respondan por el presunto delito de lavado de activos.

La captura de los empresarios, conocidos en el alto mundo social de Barranquilla y dedicados a la exportación de textiles y confecciones, estaba prevista para el 25 de septiembre de 2018. Sin embargo, la operación se frustró tres días antes cuando desaparecieron del radar de las autoridades por la filtración de un agente de policía.

La empresa Shatex registró un crecimiento del 923 por ciento en sus operaciones financieras y de exportaciones, al pasar de 2.292 millones en 2006 a 23.456 millones de pesos en 2007.

El hecho generó un reporte de operación sospechosa de la UIAF y activó el rastreo de operaciones cercanas a los 35.000 millones de pesos entre Venezuela, Colombia, Panamá, Estados Unidos y Europa.

Este caso reviste alto interés político por las relaciones personales de Alex Saab y el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien le otorgó millonarios contratos de suministro de alimentos para los venezolanos más pobres y por los permanentes viajes en avión privado entre Barranquilla y Caracas.

El 8 de octubre de 2018 la Dijin capturó a Robinson Ruiz y Deivis Mendoza, revisor fiscal y contador respectivamente, de las empresas de los hermanos Saab.

La justicia también busca a Julio César Ruiz, representante legal de Shatex SAS y a Cynthia Eugenia Certaín, subgerente de la exportadora, para que respondan por el lavado de 25 mil millones de pesos provenientes de Venezuela.

Todos están fuera del país para evitar ser capturados. Y de acuerdo con El Tiempo, Álex Saab registra un apartamento en París y tiene a la venta una enorme mansión que construyó en el exclusivo barrio El Golf de Barranquilla, que cuenta con pisos de mármol importados, dos canchas de tenis, zona húmeda y dispositivos de seguridad, entre otros.

Además, le registraron 7 toneladas de oro venezolano en Uganda, que valen 300 millones de dólares. Pese a todo ello la sala penal del Tribunal de Barranquilla decidió conceder la tutela de su defensa e imputarle los cargos allí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *