El Ring de Prensa América @AmericaPrensa, 09 de octubre de 2019 | Venezuela

Los planes trazados por Alex Saab y Álvaro Pulido para tomar control de Pdvsa

Desde que arribaron a Venezuela, antes de nacionalizarse venezolanos, los empresarios de origen colombiano, Alex Saab y Álvaro Pulido, se percataron que la «gran gallina de los huevos de oro» era PDVSA, una fuente casi infinita y prácticamente inagotable de dinero y riquezas.

Primero le pusieron el ojo al magnífico negocio de la explotación de gas y el macroproyecto de gasoductos que uniría a la plataforma deltana con Trinidad & Tobago, las empresas básicas de Guayana, Anaco, San Juan de los Morros, el estado Falcón, Aruba, Curazao y Colombia, principalmente a través del estado Táchira.

Antón Castillo

La mayor parte de la producción excedente sería vendida a Colombia. Para asegurar la presencia de los cabecillas del Cartel de Bogotá (Saab y Pulido), el entonces presidente de PDVSA GAS Antón Castillo recibió una gratificación de cientos de miles de dólares. Al parecer, también recibieron sobornos adelantados viceministros y directivos de PDVSA de alto nivel. Pero los del Cartel de Bogotá no pudieron hacerse con el negocio.

Pedro León

Posteriormente habrían establecido contacto con la mafia que controlaba la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), al mando de la cual estaba Pedro León, secundado por Jhonnathan Marín, ex-alcalde de Guanta. Allí habrían contado con la mediación del abogado Amir Nassar Tayupe.

Ambos carteles acordaron la asignación de un bloque de la FPO para explotar petróleo. Fue así que Saab y Pulido se asociaron con la prestigiosa empresa colombiana TRENACO, firmando un contrato de grandes proporciones, pero una vez la prensa conoció del negocio que buscaban hacer ambos empresarios, se produjo un gran revuelo dentro y fuera de las fronteras de Venezuela, por lo cual éstos tuvieron que desistir de la idea. Es importante recordar que los fundadores de TRENACO poseen nexos familiares con el senador y ex-alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.

Chocaron con Rafael Ramírez

La voracidad de Alex Saab y Álvaro Pulido fue tal, que con los buenos oficios de la ex-senadora Piedad Córdoba, trataron de conseguir una concesión para la explotación del Hipódromo La Rinconada e incluso el monopolio para explotar salas de bingo y casinos en toda Venezuela. Pero el gobierno consideró que el negocio de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) era supremamente lucrativo y suficiente para ambos empresarios.

 

Abusando de la confianza, influencia y poder, Saab se habría atrevido a proponerle a Rafael Ramírez, cuando éste presidía PDVSA, que lo incluyera a él y a su socio en el negocio de los bonos PDVSA 2020 o que al menos les pagaran con dichos bonos los contratos que mantenían con PDVSA. Pero Ramírez se habría opuesto de manera tajante, excluyéndolos de todo negocio con tan ansiados instrumentos financieros. Pese a algunos intentos nunca pudieron integrarse al círculo de Ramírez, ni supeditarlo a sus caprichos y apetencias. Sería esclarecedor que el propio Ramírez diera más detalles sobre esto.

El petróleo llegó con Miguel Silva Pérez

Aprovechando las medidas y el bloqueo impuesto por el Departamento del Tesoro y la OFAC en contra de PDVSA y el transporte de petróleo venezolano, unieron fuerzas con Miguel Silva Pérez, para fletar tanqueros petroleros, en mayor medida de bandera griega, con el propósito de vender petróleo venezolano en aguas internacionales, en zonas del Caribe, Medio Oriente, Asia y Malta, además de tratar de colocarlo directamente en Grecia, Turquía, Rusia, países árabes y asiáticos. Las ganancias irían entonces a parar a un entramado de empresas domiciliadas en Panamá e Italia y sus respectivos sistemas financieros.

Miguel Silva Pérez

Insistiendo con el gas, esta vez con Rosneft

Pero los líderes del Cartel de Bogotá no desisten totalmente de quedar excluidos del negocio con el gas venezolano. Se dice que ahora presionarían para formar parte de un contrato de explotación gasífera, suscrito por la empresa estatal rusa ROSNEFT con PDVSA en la plataforma deltana, para lo cual se deben vencer problemas limítrofes y el choque de intereses con otras empresas transnacionales petroleras que explotan concesiones en países vecinos a Venezuela, además de tener que acordar primero con Trinidad el uso de sus instalaciones para el procesamiento del gas, así como el uso de sus terminales de embarque.

Pero el escollo más difícil que quizás tendrán que vencer Saab y Pulido para poder participar en el negocio gasífero, es la oposición a su presencia por parte de Manuel Quevedo, ministro del petróleo y presidente de PDVSA, así como el de la viceministra de gas. Para hacer a un lado a Quevedo, unirían fuerzas con el ministro de finanzas Simón Zerpa y con la vicepresidenta Delcy Eloína Rodríguez, a quien en sus planes Saab y Pulido verían desde ahora como próxima presidenta de PDVSA.

Manuel Quevedo, Delcy Rodríguez

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