El Ring de Prensa América @AmericaPrensa, 11 de septiembre de 2019 | Venezuela

Alex Saab, el perfil de un capo

Alex Nain Saab Moran es un empresario nacido en Colombia, nacionalizado venezolano, quien mal se ha hecho conocido por hacer negocios millonarios con el gobierno chavista de Venezuela, incluyendo la venta de alimentos para el programa de alimentación estatal (CLAP) denunciado por mala calidad de los productos y sobreprecio, pero también con la venta al gobierno chavista de casas prefabricadas, entre muchos otros. Tiene una orden de captura en Colombia y está siendo investigado en varios países por blanqueo de capitales, financiamiento al terrorismo y otros delitos. Actualmente reside en Venezuela, se cree que en una mansión del Caracas Country Club, un barrio de adinerados.

Historia

Alex Saab es hijo de un inmigrante palestino, que llegó a Colombia con pasaporte libanés y se hizo pasar como oriundo de Líbano. Se asentó en la ciudad de Barranquilla, donde abrió varios locales comerciales y se desempeñó con éxito en el área textil.

Alex, el segundo de cuatro hermanos, comercializaba llaveros de promoción empresarial y uniformes cuando conoció a Álvaro Pulido, otro empresario colombiano, ahora nacionalizado venezolano, a quien se le relaciona con la ex-senadora colombiana Piedad Córdoba y quien cambió su nombre, que antes era Germán Rubio, luego de pagar condena por narcotraficante. Saab invitó a Pulido a ser su socio en varios negocios en Venezuela.

Entre 2004 y 2011, los dos individuos exportaron mercancías a Australia, Ecuador y Venezuela a través de una sociedad llamada Shantex S.A. En Venezuela, sus clientes eran pequeñas empresas poco conocidas que tenían acceso a dólares a una tasa de cambio preferencial gracias al sistema de cambio de divisas oficial de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI). Según un informe contable de la época, el 82 por ciento de los ingresos de la compañía en esos años, cerca de US$62 millones, provino de Venezuela.

Muchas de esas transacciones nunca fueron reportadas a Colombia, por lo que las autoridades aseguran que el dinero es producto del lavado de la corrupción.

La estrecha relación entre Alex Saab y el chavismo data de 2011, cuando firmó en el Palacio de Miraflores un convenio para suministrar partes para construir casas prefabricadas para la “Misión Vivienda” en presencia del entonces presidente Hugo Chávez, su canciller Nicolás Maduro y el presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien en su momento dio carta blanca a las opacas actividades de Saab.

El acuerdo fue realizado a través de la empresa Fondo Global de Construcción, con la que Saab y Pulido nuevamente obtuvieron acceso a dólares preferenciales en Venezuela y al Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre) que el país impulsaba junto a Ecuador. En estas operaciones es mencionado, entre otros cooperadores, el abogado venezolano Amir Nassar Tayupe y el oficial del ejército Manuel Barroso, ex-presidente de la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

Entre 2012 y 2013, la empresa recibió aproximadamente US$159 millones para importar al país los kits de casas, pero solo entregó productos equivalentes a US$3 millones. Ecuador investigó tales exportaciones al sospechar que incurrían en lavado de dinero, operaciones ficticias y sobrefacturación con la filial de Fondo Global de Construcción en Ecuador, una estructura empresarial que conduce a la isla de Malta en el mar Mediterráneo, un paraíso fiscal. Sin embargo, el caso fue sobreseído, se cree que luego de pagar jugosos sobornos, logrando que una corte de Ecuador ordenara devolverles 50 millones de dólares que les habían incautado, con los que posteriormente terminaría quedándose un apoderado de Saab y Pulido.

La dupla de Saab y Pulido empezó a entrar a acuerdos en materia de alimentos en 2015, con una sociedad recién creada en Panamá llamada Global Foods Trading, por lo que periodistas pudieron vincular a Saab, quien firmó al menos cuatro contratos por un valor de cerca de US$125 millones para suministrar maíz, trigo, arroz y soya a Venezuela.

En 2015, Saab también quiso participar en el negocio petrolero de Petróleos de Venezuela (PDVSA) a través de una empresa con sede en Suiza pero manejada desde Colombia llamada Trading Energy and Coal (Trenaco). A pesar de su falta de capital y experiencia en el área ganó la licitación de un contrato valuado en US$4.500 millones, pero el contrato se derrumbó meses después. Sin embargo ahora Saab y Pulido buscarían participar en la explotación gasífera en Venezuela, junto a la estatal petrolera rusa Rosneft.

A finales de 2016, a través de Group Grand Limited, una empresa registrada en Hong Kong en 2013 y posteriormente en México, Saab firmó uno de sus primeros contratos para proveer 10 millones de combos de alimentos para las cajas de comida entregadas por los Comités de Abastecimiento y Producción (CLAP) con la gobernación del estado Táchira, por más de US$200 millones. Otro contrato similar siguió a este en 2017, en esta oportunidad con la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex) para suministrar 11 millones de combos alimenticios por cerca de US$113 millones. Un alto ex-representante de dicha corporación funge como socio de Saab y Pulido en la venta de petróleo en Asia, Europa y Medio Oriente. Se trata de Miguel Silva Pérez.

Aunque desde su inicio como contratista, Saab intentó mantener un bajo perfil, su nombre se dio a conocer en agosto de 2017 cuando la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, lo señaló como el hombre detrás de Group Grand Limited junto a los empresarios colombianos Álvaro Pulido y Rodolfo Reyes, y señaló a la compañía de pertenecer realmente al presidente Nicolás Maduro.

Previamente Saab había realizado acercamientos con Ortega Díaz y su esposo Germán Ferrer, intentando silenciar la investigación que el Ministerio Público venezolano llevaba en su contra, mediante sobornos, de los que se ha asegurado el empresario habría llegado a pagar hasta un millón de dólares.

Con investigaciones en Colombia y México por exportaciones sospechosas de corrupción y otras irregularidades, el empresario colombiano decidió mudar sus compañías a Turquía en abril de 2018, y pidió a los organismos estatales cambiar los contratos anteriores a una nueva estructura, Mulberry Proje Yatirim A.S.

Al entramado se unen otro par de empresas registradas en los Emiratos Árabes Unidos como intermediarias en el negocio de los CLAP. Esto ocurrió al mismo tiempo que el gobierno de Nicolás Maduro se acercaba al de Recep Tayyin Erdogan en Turquía para la refinación del oro extraído del Arco Minero del Orinoco y para convenios alimentarios.

Pocos meses después, Nicolás Maduro oficializó la creación de una empresa mixta entre la estatal Compañía General de Minería de Venezuela (CVG Minerven) y una sociedad con registro turco, Marylins Proje Yatirim. Una investigación periodística pudo vincular esta última a Mulberry, otra empresa de Saab, prueba de la participación de Saab y Pulido en los negocios del oro venezolano. Para este negocio Saab y Pulido «reclutaron» a un alto ex-representante de MINERVEN, quien fungiría como testaferro en la comercialización y contrabando de oro, coltán y diamantes, en la que han hecho causa común con disidentes de las FARC y el ELN.

Saab está vinculado a la venta de más de siete toneladas de oro venezolano sacados de las reservas del Banco Central de Venezuela a Uganda, Bélgica, Emiratos Árabes Unidos, Holanda y otros destinos.

Actividad Criminal

Álex Saab ha sido imputado por un número importante de cargos incluyendo lavado de activos, concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias y estafa agravada. Algunos informes también apuntan a posibles vínculos con el narcotráfico.

El empresario tejió una red de empresas opacas registradas en su mayoría en paraísos fiscales a nombre de terceros, como su hijo y el hijo de su socio Álvaro Pulido (antes German Rubio), sus hermanos y otros aliados. Ha emprendido exportaciones ficticias y actividades de corrupción que le han dejado cientos de millones de dólares en ganancias.

Sus movimientos comerciales y financieros lo han hecho el blanco de investigaciones en al menos nueve países, principalmente en México, por las irregularidades en las exportaciones de alimentos a Venezuela, en Ecuador por las irregularidades en las exportaciones de casas prefabricadas. También se lo investiga en Estados Unidos y en Israel por una serie de transacciones que terminan en el país del medio oriente, y con las que se cree puede existir un nexo con el grupo terrorista Hezbolá, presuntamente cercano a Venezuela a través de Tareck El Aissami. Saab también es vinculado con Hamas y grupos fundamentalistas palestinos. Se asegura que una de las investigaciones contra el empresario fue emprendida por el gobierno y el servicio secreto de Israel.

En sus contratos para la provisión de comida a los CLAP, investigaciones han podido comprobar los sobreprecios en las facturas, así como la mala calidad y bajos valores nutricionales de los productos adquiridos.

Recientemente, su incursión en las transacciones del oro venezolano demuestra otra arista de sus actividades criminales. Se ha reportado la participación de grupos criminales venezolanos, funcionarios de seguridad corruptos y de la guerrilla colombiana y el Ejército Nacional de Liberación (ELN) de Colombia, en la extracción de este metal precioso. El Mayor General Hugo Carvajal, ex-jefe de la inteligencia militar venezolana, preso en España, ha revelado algunas de sus conexiones.

Además, la comercialización del oro proveniente de Venezuela ha sido sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Geografía

Las principales operaciones de Álex Saab y sus socios se han enfocado en Venezuela, donde tienen cercanos contactos con el gobierno de Nicolás Maduro y la familia presidencial. Para ello, Saab ha constituído empresas en Baréin, Brasil, China, Ecuador, Hong Kong, India, Corea del Norte, Panamá, Pakistán, Taiwán, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Turquía, algunas de las cuales han sido empresas fantasmas.

En investigaciones, autoridades colombianas pudieron constatar que el dinero recibido por los tratos con Venezuela fue enviado a bancos en Estados Unidos, Panamá, India e Israel.

Asimismo, Saab y Pulido han usado a países latinoamericanos como Colombia, Ecuador, México y Panamá como bases de operaciones para sus empresas.

Aliados y enemigos

Álex Saab logró entablar relaciones con personas clave en Colombia que lo ayudaron a llegar a las altas esferas del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. Una de las principales es la exsenadora colombiana Piedad Córdoba, quien en varias entrevistas ha comentado sobre su relación con el empresario de Barranquilla.

Desde 2011, cuando Saab se convierte oficialmente en contratista del gobierno, estrechó lazos con funcionarios estatales que luego se convirtieron en sus socios y aliados. Un ejemplo es el de Adrián Perdomo Mata, nombrado como presidente de Minerven en agosto de 2018, compañía encargada del oro venezolano detrás del que también estaría Saab. Perdomo tuvo participación en el Fondo Global de Construcción y Trenaco, pero se desligó legalmente de las sociedades antes de ser nombrado en su nuevo cargo.

Horizonte

El hecho de que en medio de la crisis económica más grave vista en Latinoamérica, bajo la que Venezuela continúa en deuda con compañías de medicinas, alimentos y aeronáuticas, Nicolás Maduro pagara cientos de millones de dólares a Saab da indicios de que la relación que mantienen es más que comercial.

Sumado a eso la acusación de Ortega Díaz sobre Saab como testaferro de Maduro, no es difícil entender la enredada serie de empresas y medidas que ha tomado para continuar operando junto al gobierno de Venezuela, hasta el punto de recibir sus pagos por la venta de alimentos en oro, coltán, diamantes y petróleo.

El entramado de corrupción, lavado de dinero, y los demás delitos en que ha incurrido Saab probablemente no sean investigados en Venezuela mientras el gobierno chavista se mantenga en el poder, por lo que Saab continuará sus tratos con el gobierno y permanecerá protegido. Se cree que Saab también ha logrado penetrar el círculo del opositor Juan Guaidó e incluso hay sospechas de sus aportes financieros para el fallido golpe de Estado del pasado 30 de abril en Venezuela, donde fue liberado Leopoldo López.

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