Armando Info: Odebrecht no cumplió con las obras de movilidad para Caracas, pero con los sobornos sí

JOSEPH POLISZUK
NORA GÁMEZ
KEVIN G. HALL
Armando Info

La Línea 5 del Metro, el Metro Guarenas-Guatire, la Línea 2 del Metro de Los Teques y el Cabletrén de Petare: todos esos proyectos de infraestructura quedaron a medio hacer. Pero tan temprano como 2014, solo ese año y en conexión con las obras del subterráneo capitalino, la constructora brasileña canalizó coimas por 34 millones de dólares. Los registros de estos pagos se encuentran en la base de datos secreta de Odebrecht, Drousys, a la que ahora se tiene acceso por primera vez gracias a una filtración obtenida por el ICIJ de Washington DC. El rastro del dinero fluye por empresas offshore de venezolanos y llega hasta el entorno del ex ministro Haiman El Troudi.  

Una lista de transferencias, inédita hasta ahora, da fe de al menos 142 millones de dólares que la constructora brasileña Odebrecht canalizó en comisiones ilegales en Venezuela. Solo en 2014 esos pagos irregulares alcanzaron 57,5 millones de dólares, de los que más de la mitad, 34 millones, se fueron en sobornos vinculados a la tantas veces prometida y nunca concluida Línea 5 del Metro de Caracas, en la ciudad capítal.

La trama venezolana del ya célebre escándalo Lava Jato no había precisado el rastro de esos sobornos. Semejante suma se fue por un barranco que quedó asentado en el sistema Drousys, la base de datos secreta del Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht y cuyos datos ahora permiten reconstruir la película, gracias a una nueva filtración del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación en alianza con 18 medios del hemisferio, de los que Armando.Info forma parte.

La compañía apuntó allí minuciosamente los detalles de cada uno de los llamados pagos en caja dos. En ese laberinto de millones de dólares y operaciones financieras, destacan 36 transferencias que, entre septiembre de 2012 y diciembre de 2014, sumaron 92,1 millones en las cuentas bancarias de una firma llamada Cresswell Overseas. Esta persona jurídica sirvió de ducto para los pagos irregulares registrados en la contabilidad paralela de cuatro grandes obras de movilidad en el área metropolitana de Caracas, encargadas a Odebrecht y nunca concluidas: la Línea 5 del Metro, el Metro Guarenas-Guatire, la Línea 2 del Metro de Los Teques y el Cabletrén de Petare.

Si bien los datos encontrados entre 2011 y 2013 son parciales, la información de 2014 apuntó buena parte de los egresos a nombre de un tal Camelo, un apodo o nombre en código cuya identidad ahora se sabe que conecta con el diputado oficialista Haiman El Troudi, ex director del think tank ideológico del chavismo, el Centro Internacional Francisco de Miranda, y para esa fecha ministro de Obras Públicas; por lo tanto, responsable de todos los proyectos mencionados.

Aunque se les contactó para este trabajo, voceros de Odebrecht ni confirmaron ni desmintieron la identidad de ninguno de los seudónimos de los venezolanos que registraron en la base de datos interna de su Departamento de Operaciones Estructuradas, cuyas revelaciones hoy el ICIJ presenta en esta alianza bajo el título de La división de los sobornos.

En 2012 El Troudi prometió inaugurar el tramo de Chuao a Parque del Este en 2015 y de Montecristo hasta la Urbina en 2016, todo esto de la Línea 5 del Metro. Hoy solo funciona la estación Bello Monte, la única concluida.

De cualquier manera, los datos particulares de la compañía receptora de los fondos ofrecen algunas luces acerca de a dónde fue el botín.

Si bien está registrada en Panamá y dispone de cuentas bancarias en Portugal y Antigua y Barbuda, a Cresswell Overseas la representa un ciudadano venezolano, de nombre Leopoldo José Briceño Punceles. “No tengo nada que ver con eso”, respondió al otro lado del teléfono cuando se le contactó por primera vez para contrastar las informaciones recolectadas en este reportaje.

A pesar de su negativa, Briceño Punceles aparece ligado a Cresswell en el Registro Público de Panamá. Por si fuera poco, y de acuerdo al expediente 2016/0372 de la Corte Suprema de Antigua y Barbuda, Leopoldo Briceño fue llamado a comparecer ante esa instancia para responder por el dinero que le habían congelado en una de las tantas cuentas relacionadas con Odebrecht, que la isla se vio obligada a investigar cuando el escándalo de Lava Jato advirtió que buena parte de las triangulaciones pasaron por un pequeño banco –el Meinl Bank de Antigua– que la corporación brasileña había adquirido y reestructurado a su medida para operar su esquema trasnacional de sobornos.

De Miami a Suiza y vuelta a Brasil

En el sistema se observa que Odebrecht pagó durante 2014 más de 34 millones de dólares solo en sobornos conectados con el proyecto de la Línea 5 del Metro de Caracas.

En ese mismo período, entre 2013 y el 2015, Leopoldo José Briceño Punceles adquirió tres apartamentos en condominios de Miami por un poco más de un millón de dólares.

Briceño vive hoy en esa metrópolis del sur del estado de Florida, en Estados Unidos. Antes estaba residenciado en Caracas, donde fue directivo de empresas como Grupo Lord’s, dedicada al servicio técnico de impresoras.

En 2018 Briceño adquirió otro inmueble en Miami, con lo que completó propiedades por 1,2 millones de dólares. Registros públicos muestran que también es agente registrado de al menos tres compañías estadounidenses: una de compraventa de propiedades, un negocio de fotografía y un restaurante en Doral, la ciudad en el oeste de Miami-Dade que ha crecido con el impulso de la migración venezolana.

Uno de los primeros nexos de Cresswell Overseas con la constructora brasileña lo reveló Vinicius Veiga Morín, el banquero brasileño que ayudó a comprar el banco Meinl Bank de Antigua y que luego en Brasil –sentado en el banquillo de los acusados– mencionó a Cresswell entre las tantas firmas que habían servido de vehículo para la circulación de los pagos irregulares de Odebrecht. Briceño aseguró entonces, consultado dos años atrás por la cadena hispana Univisión de Estados Unidos, que no sabía nada. Reconoció, sí, que abrió la compañía en Panamá, pero precisando a la vez que esta nunca tuvo relación alguna con el gigante de la construcción brasileña.

Otras pistas que conducen a Briceño Punceles se hallan en Suiza. Un reportaje publicado el año pasado en Armando.Info ya advertía que la fiscalía de ese país investigaba las cuentas de un tal Luis Delgado, que resultó ser socio de Briceño. Las autoridades helvéticas habían identificado a Delgado como el medium entre las offshore fantasma de Odebrecht y cinco ciudadanos venezolanos, entre los que destacan María Baptista y Elita Zacarías, esposa y suegra del ex ministro Haiman El Troudi. Entonces, como ahora, aunque activo en sus redes sobre temas de sostenibilidad ambiental, El Troudi no ha respondido a los intentos de Armando.Info para contactarlo y recoger su versión.

Los investigadores suizos encontraron siete cuentas de los familiares de El Troudi en un banco. “Una vez ingresado en la cuenta de Alfa International International SA, el dinero fue sustancialmente transferido a las cuentas a nombre de Elita del Valle Zacarias Días y María Eugenia Baptista Zacarías en Suiza y en el extranjero”, indicó la fiscal general de la Confederación Suiza, Dounia Rezzonico, en una carta que envió a la fiscalía venezolana a través de la embajada de ese país en Caracas.

La fiscal suiza activaba así las alarmas alrededor de una firma llamada Alfa International SA, registrada a nombre de la esposa y la suegra de El Troudi, junto a otros tres venezolanos: Alejandra Urdaneta Tovar, Jorge Henrique Lander Siblesz y el mismo Luis Enrique Delgado Contreras, que además de ser socio de Leopoldo Briceño, en los juicios de Brasil fue señalado por el director superintendente de Odebrecht en Venezuela, Euzenando Azevedo, como uno de los dos lobistas que gestionaron pagos para gestores que le agilizaban desembolsos a él y al resto del tren ejecutivo de Odebrecht.

En sus declaraciones, Azevedo, auténtico virrey de Odebrecht en Venezuela y testigo de excepción de los tratos de la constructora brasileña con los Gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, evitó siempre referirse a “sobornos”. A Luis Delgado y Héctor Dáger los mencionó con pelos y señales en los tribunales de Brasil como comisionistas y nunca con seudónimos. Pero quien sí terminó de despejar la incógnita fue su segundo a bordo, Alessandro Dias Gomes, que en Brasil confirmó durante su delación premiada que el Luis Delgado de esta historia es el mismo Camelo de Cresswell Overseas, que en el sistema Drousys aparece anotado junto a los pagos irregulares de la Línea 5 y otras de las obras emblemáticas encargadas a Odebrecht.

Lea el reportaje completo aquí

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