La fiebre del “oro azul” venezolano contagia a los empresarios Alex Saab y Álvaro Pulido

La desconfianza se apoderaría de los empresarios de origen colombiano Alex Saab y Álvaro Pulido (antes Germán Rubio), tras las sanciones dictadas en su contra por el Departamento del Tesoro estadounidense el pasado 25 de julio, el caso penal que tienen abierto en los Estados Unidos y por las continuas revelaciones de la prensa acerca de sus actividades en Venezuela, en donde Saab y Pulido se hallarían residiendo.

Personas con conocimiento de la situación señalan que los empresarios, quienes han sido vistos en algunos lugares de Caracas, manifestarían nerviosismo, actitud de perseguidos y desconfianza hacia escoltas, chóferes y empleados, ante la posibilidad de que a través de estos la prensa siga intentando conocer sus actividades.

Algunos suponen que los empresarios se mantendrían en contacto con comandantes de la facción disidente de las FARC y del ELN, con quienes tendrían como tema común el reparto de la explotación y tráfico de oro y diamantes en Venezuela, que se exportan a través de Colombia.

Se asegura también que con mucho sigilo Saab y Pulido han metido sus manos también en la explotación de coltán y ya habrían comenzado a tener contactos internacionales para vender millonarios cargamentos del mineral en el mercado negro, principalmente en Oriente Medio, China y Rusia.

Algunas cifras calculan que Venezuela generaría casi 7,8 millones de euros diarios por concepto de la explotación de coltán. Así los llamados miembros del “Cartel de Bogotá” tendrían acceso a los cerca de $ 100 mil millones en reservas estimadas del “oro azul”, con las que contaría Venezuela.

Azul es el color del nuevo oro. Un oro que no solo fue descubierto en las tierras de El Dorado para desatar una nueva fiebre. Su nombre es coltán, y solo cuatro países tienen reservas certificadas suficientes para su explotación; otros cinco cuentan con yacimientos del mineral, a pesar de no conocer la cantidad con exactitud. En la lista de nueve países dice presente la República Democrática del Congo, con las mayores reservas probadas en el mundo -ubicadas en 80%-, además de Venezuela y China. Aparte de la posesión de coltán, estos países tienen otra cosa en común: un contrato.

De las reservas venezolanas lo único que se conoce es que estudios realizados por el Ministerio para las Industrias Básicas y Minería establecieron en 2010 que las riquezas de “oro azul” estarían en el orden de los 100 mil millones de dólares. Desde la fecha no se ha sabido más sobre las reservas, ni se probaron ni se cuantificaron.

El pasado 24 de febrero de 2016 una empresa minera africana y una asiática firmaron un memorando de entendimiento para probar las reservas de los minerales del Arco Minero del Orinoco, donde no solo se consigue coltán, sino también diamantes, hierro, oro, bauxita y torio.

Son esas las reservas que han abierto nuevas posibilidades de negocios a Alex Saab, Álvaro Pulido, a disidentes de las FARC y miembros del ELN.

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