«Tracalerías» en Venezuela y «filibusteros» eléctricos

Las Verdades de Miguel – 725

TRACALERÍAS. En toda la costa que va desde Higuerote hasta Lecherías, los comerciantes mayoritariamente árabes y chinos, trafican con el efectivo; le exigen al usuario necesitado de bolívares constante y sonante que pasen la tarjeta de débito por el punto de venta y por cien bolívares le entregan cincuenta. Tienen habitaciones repletas de bolívares soberanos. Atención Sudeban y cuerpos de seguridad del Estado. ¡Hasta cuando tanto abuso! Hagan un operativo y se encontrarán con muchas sorpresas. DISTRIBUCIÓN. ¿Sabía usted que los centros comerciales consumen 10% de la carga eléctrica del país? En consecuencia, por tratarse de un alto target deben cancelar una tarifa acorde con su papel. No pueden pagar la electricidad igual al común de los ciudadanos. LADRONESLa salsa que es buena para el pavo también lo es para la pava. En un caso negado por ahora, en que la oposición asuma el Gobierno, seguramente contará con el apoyo financiero de los organismos multilaterales; sin embargo, den por descontado que todos los proyectos que encarnen ese auxilio serán administrados por los grupos económicos que aspiran a reconquistar su prominencia en el país, por lo tanto, como siempre, en ese sentido, terminarán apoderándose del dinero, y como en el pasado cuando asumió la deuda externa privada, el estado se hará cargo de una deuda que no le corresponde. DIFERENCIAS. Cuando el Gobierno subsidia y apoya a la elite económica, ese evento se define como desarrollo; pero, basta que se comparta la distribución del ingreso atendiendo programas sociales para los sectores vulnerables de la población, entonces se le define como populista y por ende despilfarrador. Si de los pobres se trata se habla de dinero regalado, no así con los ricos. Tenemos el caso del Banco Industrial de Venezuela que dio préstamos a granel a los sectores acomodados y estos nunca pagaron. Entre los tantos ejemplos tenemos a un industrial de la cerámica que nunca canceló un centavo, o Miguel Henrique Otero que todavía debe un crédito multimillonario para montar El Nacional en versión occidente, o el mismo Benjamín Rausseo (El conde del Guacharo), que jamás pagó lo que le entregaron para la compra del hotel Villa de’este (casi el equivalente a 5 millones de dólares en la época). Vamos seguir publicando nombres de los multimillonarios morosos con la República.

FILIBUSTEROS. En Corpoelec sigue la actuación de los piratas eléctricos con toda clase de “quincallas”. Entre ellos opera HSH TRADE LIMITED o GLOBAL GROUP (propiedad de Enrique Hung). Se trata de un grupo de comerciantes que tienen una venta de repuestos automotrices en El Cementerio. A ellos (gracias a Mota Domínguez) se les otorgó un contrato para trabajos en la Unidad No. 5 de Planta Centro, actualmente sometida a una rehabilitación, quienes a su vez subcontratan los trabajos por no conocer el campo. El mencionado acuerdo fue firmado en noviembre de 2018 y aún no cumplen ni siquiera con 5% del alcance del compromiso. Con todo y eso ahora pretenden asignarle el contrato de mantenimiento Mayor de las unidades turbo generadoras y equipos auxiliares de la Central Termoeléctrica José María España (antes Oscar Augusto Machado), en la Carretera Panamericana, Estado Miranda. Esos trabajos tienen un monto estimado de 80 millones de dólares. Encima les dan un alto anticipo. ¿Qué garantías pueden dar quienes incumplen?

Lea el trabajo completo aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 + 6 =