Monómeros, una billonaria estatal venezolana en Colombia

Así como Citgo, la filial de la petrolera Pdvsa en Estados Unidos es el mayor activo de Venezuela en Estados Unidos, en Colombia el gobierno venezolano maneja la caja registradora de Monómeros Colombo Venezolanos, filial de la petroquímica estatal Pequiven, basada en Barranquilla a pocos metros de la desembocadura del río Magdalena.

En efecto, el embajador de Venezuela ante Colombia designado por Guaidó, Humberto Calderón Berti, dio a conocer que fue juramentada la nueva junta directiva de la compañía y que le han designado nuevo presidente.

Jon Bilbao, un experimentado directivo del sector petrolero que Chávez despidió en la década pasada, es el nuevo presidente de Monómeros y de su junta directiva. Lo acompañan en la junta Carmen Elisa Hernández, José Alberto De Antonio, Yadid Jalaff y José Ignacio González, designados por la Asamblea Nacional venezolana.

 

Monómeros tuvo ingresos operacionales de $1,1 billones el año pasado, pero con pérdidas que ascienden a $51.925 millones. Bilbao ha dicho que esta suma se explica, principalmente, por las sanciones impuestas por Estados Unidos.

En ese sentido, recibe una compañía que está operando en 50% de su capacidad. Están trabajando con aliados de Guaidó para que les liberen las sanciones y poder llegar al cierre de este año por lo menos al 80% de la capacidad y utilidades cercanas a US$6 millones.

El “rescate” de esta compañía se da en el marco del “Plan país”, planteado por Guaidó, la Asamblea Nacional y líderes de la sociedad civil, donde propusieron la reactivación de la industria petrolera en el exterior a fin de “evitar la malversación por parte de Nicolás Maduro”.

Monómeros tiene cerca de la mitad del mercado de fertilizantes en Colombia y una nómina de más de 1.400 empleados en el país, ubicados en Barranquilla y Buenaventura.

El representante de Guaidó en Colombia reiteró a través de un comunicado que esta es la segunda empresa recuperada por el presidente interino después de Citgo, proceso que servirá para “ayudar en el proceso de reconstrucción en Venezuela, que permitirá convertir nuevamente al país en una potencia energética y de producción que brinde bienestar y progreso a toda la ciudadanía”.

En la declaración señalan que este activo junto a Citgo “estarán lejos del saqueo y la inoperancia a la cual estuvieron sometidas por el régimen dictatorial de Nicolás Maduro”.

La firma que ahora tienen en su poder suministra 48% de los fertilizantes al sector agrícola y cubre 70% de la demanda que requiere el sector de los cultivadores de café, papa y palmas.

En el pasado Monómeros hizo parte del portafolio de empresas estatales colombianas hasta que fue adquirida en su totalidad por Pequiven hace más de una década, cuando Ecopetrol y el Instituto del Fomento Industrial vendieron sus acciones.

En enero Migración Colombia impidió la entrada al país de Ronald Ramírez, que había sido designado por Maduro como nuevo presidente de Monómeros Colombo Venezolanos. El veto se produjo cuando Ramírez aterrizó, procedente de territorio venezolano, en el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla, a bordo de un vuelo chárter. Migración Colombia emitió como sanción una lista de más de 200 funcionarios del régimen de Nicolás Maduro.

 

Jon Bilbao, el gerente despedido por Chávez que vuelve a Monómeros:

Participará en la reconstrucción de la empresa petrolera, proyecto que lidera Juan Guaidó, y quien cumplió dos meses como presidente interino de Venezuela

Jon Mirena Bilbao estuvo en la lista de los 111 gerentes, todos de alto nivel de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), que fueron botados y multados por el Estado tras ser encontrados “responsables” del llamado “paro petrolero” –así lo denominó el chavismo– ocurrido en Venezuela entre noviembre de 2002 y abril de 2003.

Las multas fueron impuestas en 2013 por la Dirección Ejecutiva de Auditoría Fiscal de Pdvsa. El cargo para 111 gerentes ascendía a Bs. 11.644.782.237, de los cuales a Jon Mirena Bilbao, quien para la época fue Director Gerente de la Junta Directiva de Pequiven, le eran atribuibles Bs. 116.951.747,17. Además, el tribunal le prohibía enajenar y gravar bienes y le aplicó el embargo preventivo de bienes inmuebles, como medida de retaliación.

En noviembre 2017 la estatal petrolera acudió a la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia. Pero el máximo tribunal no respondió a la petición hecha por Pdvsa, ente que se basó en el objetivo teórico de obtener el pago del “reparo civil”.

Bilbao, para el momento del “paro petrolero” o “paro civil” que fue el nombre dado por la oposición, acumulaba 30 años de experiencia en Pdvsa. Lo que desmontaba las acusaciones preparadas por el gobierno del expresidente Hugo Chávez.

Su educación superior la hizo en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y en la Universidad del Zulia (LUZ), donde se graduó de Ingeniero Químico.

Ingresó en la refinería Amuay de la Creole en abril de 1973. Lo hizo como Ingeniero de Procesos y fue escalando posiciones durante 17 años, hasta llegar a ocupar la Gerencia de Operaciones y también la Gerencia Técnica. Para entonces ya era la operadora Lagoven. Tras cumplir esa amplia experiencia técnica y operacional fue transferido a la Gerencia de Planificación Estratégica de Lagoven y, posteriormente, a la Coordinación de la Casa Matriz Pdvsa.

En 1995 es nombrado subgerente de Mercadeo Internacional y Suministro de Corpoven, desde donde en 1997 fue transferido a Pequiven como gerente de la Unidad de Negocios de Olefinas y Plásticos.

Ahí ocupa simultáneamente posiciones en las juntas directivas de empresas mixtas del ramo.

Su carrera profesional la alternó con una pasión que lleva como un verdadero trofeo: el montañismo.

Quienes lo conocen dicen que eso le gusta por sobre todas las cosas. Y prueba de ello son las incontables excursiones en equipo al campamento base del Everest, al Pico Kilimanjaro de África, al Cotopaxi de los Andes Ecuatorianos, al Monte Ebrus en Rusia y muchos otros picos de América Europa y Asia

Bilbao, nacido en la cuidad de Cumaná, es conocido por sus amigos como honesto, trabajador, de elevados principios éticos y de cultura familiar pronunciada, principios que le fueron inculcados en su casa y reforzados cuando inició su preparación académica en el colegio La Salle. Por tanto, que lo execraran de la industria conde creció, fue un golpe muy duro, pero no resquebrajó su moral.

En 2000 es nombrado director de Pequiven, a cargo de todas las operaciones relacionadas con Manufactura y Comercialización de Fertilizantes, lo que implica que también se desempeñó como director de Fertinitro en el Complejo JOSE y de Monómeros Colombo Venezolanos, en Colombia.

Sale de forma abrupta de la compañía en 2003. Desde 2005, ya como asesor de NCT Energy Group, realiza asesorías especializadas al Instituto Colombiano de Petróleo, a las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja y a las diversas organizaciones de Ecopetrol. En esas actividades pasó los últimos 16 años. Está casado con una maracucha, padre de dos hombres y una mujer y el único entre cinco hermanas, acumuló una trayectoria en el sector de los minerales y el petróleo.

Y ahora regresa, al rescate de Pequiven, empresa que –según el diputado Elías Matta de la comisión de Energía de la Asamblea Nacional–, arruinó el chavismo al punto de llevarla a su mínima expresión con una producción de solo 5%, porque no tiene gas natural.

Jon –sin ‘h‘ porque es de origen vasco, según explicó alguna vez– desde el 20 de marzo integra la nueva directiva ad hoc de la empresa Pequiven y va a presidir la filial Monómeros, cuyos estados financieros –lo dijo el mismo Matta- ha venido decayendo “debido a la mala gestión.”

Anunció que trabajará en la reconstrucción de la empresa petrolera, proyecto liderado por Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y quien este 23 de marzo cumplió dos meses como presidente interino de Venezuela reconocido por 50 países.

“Monómeros volverá a ser un ícono de Barranquilla”:

El directivo contó cuáles son los planes de la empresa, qué retos tienen para ganar participación en el mercado y dijo que proyecta utilidades para este año del orden de los USD6 millones.

El nuevo presidente de Monómeros Colombo Venezolanos S.A., Jon Bilbao Baroja, quien es también presidente de la junta directiva de la compañía, en entrevista con EL HERALDO habló sobre los retos y planes que tiene la empresa y destacó que están trabajando desde todos los frentes para conseguir utilidades este año del orden de los USD6 millones, luego de las pérdidas registradas en 2018.

Su mensaje para los barranquilleros es que pueden estar seguros de que Monómeros volverá a convertirse en lo que fue, la empresa líder de fertilizantes en el mercado nacional y de la que todos se pueden sentir orgullosos. “Vamos a ser la empresa que el barranquillero quiere que sea, la empresa ícono de la ciudad”.

Retos

¿Cuáles son los principales objetivos de su gestión?

-Si bien hemos perdido cierta participación, por las causas que mencioné, nosotros no solamente vamos a recuperar la participación que teníamos, sino que las vamos a superar. Porque tenemos buenas instalaciones y algo muy importante que es la marca, completamente reconocida y querida por los agricultores. Primero, gracias a su calidad; segundo, porque entregamos el producto en volumen, calidad y tiempo; y tercero, porque nosotros estamos empeñados en darle una muy buena asistencia técnica al agricultor. Se sienten asesorados y confiados en que lo que están comprando es lo que necesitan para sus cultivos.

¿Cómo encuentra a Monómeros?

-Bastante bien, es una empresa que está operativa y su activo más importante es su gente, porque está muy preparada y capacitada, y tiene un amor profundo por Monómeros, y gracias a esto es que la compañía ha podido superar las circunstancias negativas. En cuanto a las operaciones, estamos operando en un 50% de capacidad. Esto se debe principalmente a los efectos de las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos al Gobierno venezolano, lo cual se refleja directamente en Pequiven, y al ser la dueña de Monómeros naturalmente nos afectó.

¿Qué tanto le ha afectado a la empresa dichas sanciones?

-Se han visto afectadas las líneas de crédito que nos daban las empresas suplidoras de materias primas, que en condiciones normales nos otorgaban 60, 90 y hasta 120 días de crédito, y ahora por las regulaciones del Departamento del Tesoro solo nos pueden dar 30 días. Esto sin duda ha afectado fuertemente nuestro flujo de caja, por lo cual hemos tenido que bajar el nivel de importaciones, de materias primas y por lo tanto hemos bajado la producción de fertilizantes y la venta al mercado colombiano, perdiendo participación.

Se pronostica que con su llegada a la compañía esas medidas de bloqueo se levantarán. ¿Es cierto? ¿Y qué están haciendo para ello?

-También hay buenas noticias. Y es que desde el pasado 11 de abril entró la nueva junta directiva designada por el presidente interino de Venezuela y reconocido por más de 50 países, Juan Guaidó, y desde entonces estamos trabajando duro para que estas sanciones se liberen. Es un proceso legal que toma tiempo. El procurador general de Venezuela (también designado por Juan Guaidó) ha solicitado a la Ofac una licencia para que todas las empresas (tanto suplidoras de materias primas, tanto clientes y bancos) normalicen las regulaciones. La solicitud de Monómeros se introdujo el pasado 18 de abril, y hace un par de semanas la Ofac comenzó a ocuparse de ello. Vale la pena destacar que se estamos haciendo todas las gestiones y que el Gobierno colombiano nos está ayudando mucho. Esta empresa le sirve al agro colombiano. Con el apoyo del embajador de Colombia en los Estados Unidos; y a través del procurador venezolano, en cosa de dos o tres semanas esas sanciones estén levantadas. Yo soy muy optimista.

¿Cómo fue su llegada a la empresa?

-Se hizo un buen trabajo. Las personas a cargo han contribuido a que las cosas marchen en medio del proceso de transición, destacando que el talento humano de la empresa tiene mucha experiencia. Nosotros no vinimos con revanchismos políticos, ni con retaliaciones políticas. Nosotros vinimos a ayudar al personal de Monómeros a levantar a esta empresa y a convertirla en la compañía que todos queremos. Que sea la líder de fertilizantes en el mercado colombiano

¿Cómo funciona Monómeros en medio de la coyuntura política de Venezuela?, ¿Y a dónde van las utilidades?

-Primero, la empresa ahora está bajo control del presidente Juan Guaidó, ya no está bajo el control del régimen de Maduro. En este momento no estamos repartiendo dinero, siendo que por las razones ya expuestas tenemos problemas de flujos de caja y hasta que no se normalicen las operaciones no tendremos dividendos para repartir. Cuando eso suceda, el presidente Guaidó nos dirá dónde entregamos ese dinero. Este seguro se va a utilizar para la recuperación de nuestro querido país para cuando cese la usurpación.

¿El gobierno de Maduro ha reclamado algo sobre Monómeros?

-Seguramente sí les importó, pero esta nueva administración no ha recibo llamadas ni algún tipo de comunicación.

¿Cómo estima las cifras para este año? ¿Proyecta crecimiento?

-En 2018 tuvimos pérdidas, básicamente por el efecto de las sanciones. Una empresa de este tipo no puede trabajar a media carga porque no le dará para recuperar los costos, debe trabajar por encima del 80% de su capacidad. Así que tuvimos pérdidas cercanas a los USD20 millones el año pasado. En lo que va de este 2019, también estamos teniendo pérdidas, aunque en menor medida. Aun así esperamos que para finales de este año sí tendremos utilidades y proyectamos unas ganancias aproximadas a los USD6 millones.

¿Qué planes son prioritarios para la compañía?

-Primero, retomar todas las relaciones con los entes tanto gubernamentales como privados, cooperativas, cámaras, todo lo que tiene que ver con el agro por la importancia que tiene Monómeros en la economía de esta ciudad y en el corazón de los barranquilleros.

También queremos aumentar nuestra asistencia técnica. Vamos a tener reuniones con el Ministerio de Agricultura próximamente para darle el producto requerido al productor y satisfacer sus necesidades.

Otro de los planes es desarrollar nuevos negocios con nuestros clientes y aliados, como lo son nuestros mayoristas. Estamos pensando en instalar plantas de mezcla en sitios clave del territorio. Ayer tuvimos una reunión con Cormagdalena y vamos a plantearles un plan piloto para ver cómo podemos utilizar el río para transportar los fertilizantes en lugar del transporte terrestre que tiene un alto costo.

Diana Arrieta Marín/ Agencias/AP/EFE/Mabel Sarmiento G. / Especial para EL HERALDO/ reportero24.com

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