Alex Saab y Álvaro Pulido buscarían convertirse en los “zares” del gas licuado en Venezuela tras sanción de la OFAC

El del gas es quizás el negocio con el que los empresarios Alex Saab y Álvaro Pulido (antes Germán Rubio) buscan garantizar en Venezuela su fortuna actual y futura, con el que se permitirían perpetuarse, comercialmente hablando, y echar raíces a caballo entre Rusia y Venezuela.

Parte del negocio consistiría en contratos y convenios de Estado a Estado, que independientemente de quien gobierne el país, Venezuela esté obligada a cumplir, para evitar consecuencias como el conflicto en el que Crystallex busca adueñarse de los activos de CITGO, empresa propiedad del Estado venezolano, en los Estados Unidos.

Así Saab y Pulido (Rubio) pudieran dejar de depender de la importación de insumos para los CLAP, un programa gubernamental al que las sanciones han puesto en riesgo de desaparecer. Saab y Pulido pasarían a enfocarse en las ventas de oro y diamantes de sangre, así como de petróleo en las costas de Malta, Grecia, Turquía y Emiratos Árabes, que se transfiere a tanqueros chinos y de otras latitudes.

Alex Saab y Álvaro Pulido (Germán Rubio) también han subsistido con los ingresos de efectivo de tiendas Clap y Bicentenario, con los que adquirirían dólares en el mercado negro para cubrir gastos propios y de familiares cercanos.

Estos empresarios, sin embargo, tardarán varias semanas en construir una estructura financiera para mover su dinero, cobrar y pagar, se cree que recurriendo a las criptomonedas.

Por el momento para ellos, tras su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, su única opción sería la de mandar a buscar rublos en efectivo a Moscú y transportarlos a Venezuela, aunque les resulte costoso y complicado.

Saab y Pulido buscarían expandirse al sector del gas con la exención de impuestos. Aprovechan la coyuntura y compromisos de la administración Maduro, que desde el 2014 le ha pedido prestado a Rosneft ha alrededor de US$6.500 millones a cambio de petróleo.

El gigante petrolero estatal ruso Rosneft negocia concesiones de la atribulada Venezuela, con el lobby de Alex Saab y Álvaro Pulido (Germán Rubio), para ingresar al mercado de gas natural costa afuera a bajo precio, lo que representa un potencial dolor de cabeza para Estados Unidos y Europa y una inimaginable oportunidad para ambos empresarios.

Un acuerdo firmado entre Rusia y Venezuela este mes otorgará a Rosneft beneficios fiscales para producir y exportar gas desde los campos Patao y Mejillones, ubicados frente a la costa este de Venezuela, estado Delta Amacuro .El convenio, que también incluye un «precio justo de mercado» en caso de una expropiación, realiza cambios a un acuerdo bilateral alcanzado en 2009, según un documento presentado por el gobierno ruso. Hasta antes de conocerse estos convenios la información era manejada exclusivamente por funcionarios rusos, venezolanos y por Saab y Pulido, quienes fungirían como intermediarios y aspirarían una gran parte de los contratos.

El acuerdo subraya cómo Rusia da espaldarazos y al mismo tiempo obtiene beneficios del gobierno de Nicolás Maduro en momentos en que los Estados Unidos mantienen sanciones contra el presidente, y se conoce pocos días después de las sanciones del Departamento del Tesoro contra Saab, Pulido (Rubio) y sus respectivas familias.

El gas venezolano podría ofrecer a Rusia nuevos puntos de entrada tanto en Asia como en Europa y a los empresarios de origen colombiano una inmensa fortuna.

China retrocede en términos de exposición financiera, en tanto que los rusos, en los últimos años, han ido en dirección opuesta, han redoblado los esfuerzos y ven esto como un plan oportuno, junto a sus intermediarios, quienes se relacionaron al negocio de gas desde hace varios años, donde incluso se aseguran entregaron incentivos económicos al ex-presidente de PDVSA GAS Antón Castillo, quien no habría cumplido su parte en los tratos.

Desde 2014, Rosneft ha prestado alrededor de US$6.500 millones a Venezuela a cambio de petróleo, según datos recabados por Bloomberg. Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha pagado por los préstamos mediante la entrega de barriles a Rosneft y tenía una deuda pendiente cercana a US$1.800 millones en el primer trimestre, de acuerdo con una presentación de la compañía.

Como resultado de los cambios firmados por el presidente ruso, Vladimir Putin, Rosneft y sus proveedores, entre los que esperan estar Alex Saab y Álvaro Pulido (Germán Rubio), estarán exentos de los impuestos al valor agregado y las importaciones para desarrollar los dos campos, que están cerca de donde Exxon Mobil se apresura a extraer petróleo en Guyana. El acuerdo fue publicado en línea por el sitio web de información legal de Rusia, que divulga órdenes del presidente y tratados internacionales vigentes.

El convenio se conoce en un contexto en el que altos funcionarios de los Estados Unidos, como el asesor de seguridad nacional, John Bolton, han acusado reiteradamente a Rusia y a Cuba de dar respaldo al gobierno de Maduro.

Rosneft también considera ingresar a otro bloque de gas natural, conocido como Deltana 5, que está mucho más cerca de una frontera muy disputada, según dos personas conocedoras del plan. Maduro prometió impedir que Exxon explore en el área en disputa.

Se estima que los campos albergan 6,4 billones de pies cúbicos (unos 181.000 millones de metros cúbicos) de gas natural, cifra que duplica las reservas probadas de gas en toda Colombia. Representantes de PDVSA y Rosneft en Venezuela no se han pronunciado, como tampoco Saab, Pulido o sus representantes.

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