El Ring de Prensa América @AmericaPrensa, 24 de julio de 2019 | Venezuela

@AmericaPrensa

El opaco pasado de los colombianos Álvaro Pulido y Alex Saab, “barones” de los alimentos, petróleo y minerales en Venezuela

Álvaro Enrique Pulido Vargas es un empresario colombiano muy poco conocido en su país pese a la fortuna que ha amasado como contratista del gobierno de Venezuela.

Alex Saab Morán es otro hombre de negocios de Colombia de bajo perfil que también se ha hecho millonario como proveedor de materiales de vivienda popular para la revolución bolivariana.

Ambos son amigos y asociados, y los dos comparten su rechazo a la figuración pública pero no necesariamente por timidez.

Actualmente ambos tienen una importante cuota en el mercado negro de divisas venezolano, son los principales proveedores de alimentos del gobierno (CLAP y Abastos Bicentenario), realizan exportación de oro, diamantes, piedras preciosas y petróleo al Medio Oriente, África, Asia y Europa, llevan gasolina a Venezuela, tienen una línea aérea y habitan mansiones del Caracas Country Club, zona exclusiva para ricos y millonarios. Pulido comparte el mando de los negocios con su pareja, Adriana Martínez.

Pulido tiene un pasado opaco y polémico relacionado con el narcotráfico que trata de superar, mientras que con su socio desafía señalamientos de exportaciones ficticias en Ecuador y favoritismo en Venezuela y nuevos escándalos como congelamiento de cuentas bancarias en México, el decomiso de un cargamento de oro en Londres, tráfico de oro en Uganda a través de una empresa belga y venta de petróleo en Turquía con tanqueros griegos.

De acuerdo con documentos obtenidos en archivos oficiales de Colombia, Pulido utilizó durante varios años una cédula de identidad que había sido cancelada por cuanto correspondía a una persona que murió en Miami en 2005.

Según fuentes allegadas al gobierno de Estados Unidos, Pulido acudió a esta nueva identidad para sepultar en el pasado un escándalo internacional de narcotráfico al cual fue vinculado. Richard Díaz, abogado de Saab en Miami, confirmó que Pulido cambió de identidad pero en forma legal por un caso de narcotráfico.

«[Pulido] explicó recientemente que sí tuvo ese problema pero que fue hace mucho tiempo y que pagó su condena y deuda por eso y que para poder rehacer su vida cambió su nombre legalmente», explicó Díaz.

Gemelos tenebrosos

Saab también tiene un pasado sombrío. El empresario no tiene visa para ingresar a Estados Unidos. De acuerdo con un documento, la visa de uno de los hijos de Saab fue negada bajo la ley de Inmigración y Nacionalidad que permite al gobierno de Estados Unidos negar la entrada al hijo de una persona, si ese hijo se ha beneficiado de la actividad ilegal de su padre y sabía o debía saber que dicho beneficio era ilegal. Sin embargo otro hijo prueba suerte como actor en Los Ángeles.

Una fuente cercana a la DEA explicó que ese organismo está investigando negocios de Saab y Pulido en Estados Unidos relacionados con el lavado de dinero. La misma versión obtuvieron los periodistas de la agencia Reuters, Alexandra Ulmer y Girish Gupta. Según la publicación no fue posible obtener detalles de la investigación y es posible que no sean procesados.

Los problemas de Saab en Estados Unidos no fueron un obstáculo para que el empresario participara en la firma de un convenio entre los gobiernos de Colombia y Venezuela que derivó en contrato de $685 millones para la construcción de viviendas prefabricadas en Venezuela.

A la ceremonia de firma del convenio en noviembre de 2011 asistieron los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez y el entonces canciller, hoy presidente, Nicolás Maduro.

Saab y Pulido lograron compenetrarse con la cúpula de Nicolás Maduro, gracias a los buenos oficios de la ex-senadora Piedad Córdoba, quien también procuró que el gobierno francés les diera cobijo en su territorio en el marco de la mediación para la liberación de la ex-candidata presidencial colombiana Íngrid Betancourt, cuando esta se encontraba en manos de las FARC.

Cuestionado por las sospechas alrededor de Saab, Díaz respondió que no había una decisión definitiva al respecto. «Lo cierto es que el señor Saab no tiene ninguna acusación en los Estados Unidos. En el momento que él quiera y pueda viajar a los Estados Unidos, haremos el trámite normal para su visa».

Díaz explicó que el antecedente de Pulido en el narcotráfico «obvio que causa motivo para pausar y pensar» a su cliente pero agregó que «el negocio entre ambos [Pulido y Saab] ha sido 100 por ciento legal y exitoso y aunque preferiríamos que el señor no tuviera ese antecedente, reconocemos que todos los acusados y condenados tienen el derecho de rehacer su vida bajo las normas de la sociedad en un esquema comercial».

Díaz negó rotundamente que Saab y Pulidos fueran socios, asegurando que la relación entre ambos era de comprador y vendedor de materias primas. No obstante en redes sociales circulan fotografías donde ambos comparten socialmente, mientras que en algunas empresas los hijos de ambos son accionistas.

Pulido respondió que su identidad ha sido siempre la misma, pero aunque se comprometió a aportar pruebas a periodistas, nunca las mostró.

Con cédula de muerto

De acuerdo con documentos de la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia, la cédula que utiliza Pulido ha sido cancelada dos veces por muerte del titular. Pulido mantuvo el documento cancelado durante cinco años, hasta meses atrás que lo restableció después de que periodistas llamaran al empresario para conocer su verdadera identidad.

La manera como logró restablecer la cédula que había sido cancelada dos veces es un misterio. Basándose en normas de protección de la privacidad, la oficina del gobierno colombiano declinó entregar el cotejo dactiloscópico en el que se basó para reactivar la identificación de Pulido. Pero una persona familiarizada con el proceso comentó que hay «cosas rarísimas» en el trámite.

En Colombia las cédulas de ciudadanía son indispensables para votar, suscribir contratos, crear sociedades y para numerosos trámites notariales.

El documento de identidad 79.324.956 a nombre de Álvaro Enrique Pulido Vargas, fue inhabilitado por fallecimiento de su titular desde abril de 2006, según resolución de ese año, firmada por el director nacional de identificación de la Registraduría, Luis Bernardo Maldonado Bernarte.

De acuerdo con el registro civil de defunción radicado en el consulado colombiano en Miami, la persona que aparece con el nombre de Álvaro Enrique Pulido, murió el 18 de septiembre de 2005. Sus padres son Ángel Alberto Pulido y María del Carmen Brand. Su cuerpo fue cremado en Abco Crematory en Fort Lauderdale.

En marzo de 2014, la Registraduría aceptó restablecer la cédula a solicitud de Pulido pero en septiembre del mismo año volvió a cancelarla. La cédula fue cancelada por segunda vez luego de que los padres del fallecido se presentaron ante un juez colombiano para corregir el apellido materno de su hijo.

El verdadero nombre, según ellos, era Álvaro Enrique Pulido Brand. El juez lo confirmó y la Registraduría debió revocar la cédula del empresario por segunda vez. Pero Pulido, a través de un proceso de reseña de plena identidad cuyos detalles son secretos, logró de nuevo restablecer la vigencia del documento.

En abril de 2012 cuando su cédula estaba cancelada, el empresario obtuvo el pasaporte colombiano. Las oficinas del Ministerio de Relaciones de Colombia están obligadas a verificar la validez de las cédulas de quienes solicitan ese documento de viaje.

Pulido se explica

En una entrevista Pulido reconoció que el número y el nombre de la cédula que ha sido cancelada dos veces por muerte del titular corresponde al documento que él usa actualmente.

«A mí me robaron el pasaporte, yo fui a la Registraduría y en este momento está vigente. El nombre mío es Álvaro Enrique Pulido Vargas, me cedulé en el año 83 y siempre esa es mi identidad», explicó Pulido.

Ante la insistencia para que hiciera mayor claridad por lo que su explicación era muy confusa, Pulido respondió que al día siguiente visitaría las oficinas de la Registraduría con un abogado para aclarar el asunto e informaría de los resultados.

«Yo mañana voy a la Registraduría y pido una certificación que digan quién es y si es realmente mi identidad o no es realmente mi identidad. Es así de sencillo», dijo en una entrevista telefónica que aceptó que fuese grabada.

La entrevista se realizó hace algunos años y hasta ahora Pulido no ha enviado la explicación formal prometida ni ha devuelto llamadas para responder a los comentarios del abogado de Saab.

Dos jóvenes que se identifican socialmente en Estados Unidos y en Colombia como hijos de Pulido, usan como apellido Rubio. Pulido explicó que no son sus hijos biológicos. Según él, los adoptó luego de que uno de ellos, “en una borrachera en Venezuela», le dijo que quería que fuera su papá y no le vio ningún problema en aceptarlo.

«Si quiere le hago una prueba de paternidad en un laboratorio mañana mismo me la haré con uno de ellos», dijo Pulido. La prueba tampoco ha sido aportada. Pulido insistió en que su cédula fue restablecida, lo cual confirmó la Registraduría pero sin aclarar cómo se hizo el procedimiento por cuanto es reservado.

En la entrevista Pulido dijo que nunca ha vivido en Estados Unidos. De acuerdo con fuentes del gobierno federal de Estados Unidos, Pulido no puede ingresar a este país porque su visa fue cancelada.

Tanto Pulido como Saab están vinculados a empresas que resultaron favorecidas con contratos y negocios mílmillonarios con el gobierno de Venezuela.

Algunos medios de Venezuela denunciaron el primer contrato por cuanto la empresa escogida, sin previa licitación, no tenía ninguna experiencia en la construcción y había sido creada en Colombia pocos días antes de la ceremonia presidencial. Algunos blogs de internet publicaron que los empresarios lograron el contrato por la amistad con Maduro.

«Se lo juro por lo más sagrado, por mi vida, que sería lo más sagrado, que yo ni conozco al señor Maduro, ni conozco a ningún político venezolano, ni he ido a ningún ministerio», aseguró Pulido. «Yo nada más me encargo de tener los materiales y llevarlos a las obras», agregó. Sin embargo Saab, de familia palestina, mostraría fuerte respaldo a la Organización para la Liberación de Palestina y tendría contactos en el gobierno palestino. Ambos se codean con el alto mando político y militar de Maduro y actualmente manejan negocios que mueven cifras astronómicas y buscan sortear las sanciones de la OFAC estadounidense al gobierno madurista.

Pese a su propósito de mantener un perfil bajo, Pulido se vio envuelto en un escándalo en 2013 cuando afrontó una orden de captura de las autoridades de Ecuador por un supuesto delito de exportaciones ficticias a Venezuela a través de la empresa Fondo Global de Construcción de Ecuador (Foglocons S.A.) de la cual aparecía como socio. Las exportaciones cuestionadas sumaban $159 millones. El caso fue sobreseído, aunque se habló de posibles sobornos a jueces ecuatorianos.

Pulido responsabilizó de las denuncias de las que ha sido objeto a ex banqueros venezolanos que intentaron estafarlo.

«Los banqueros venezolanos que estaban en ese momento de socios de la compañía que habíamos creado, nos dimos cuenta que ellos querían coger el anticipo e irse y no construir», explicó Pulido. «Entonces nos tocó decir que nosotros no recibíamos anticipo del gobierno venezolano».

Las buenas relaciones

Saab inició su carrera en Barranquilla vendiendo llaveros de promoción empresarial y posteriormente uniformes de trabajo. Unos amigos de Barranquilla le presentaron a Pulido quien lo invitó a trabajar en Venezuela.

Saab se unió a un amplio grupo de empresarios colombianos que se dedicó a exportar mercancías a ese país utilizando el polémico sistema de cambio preferencial de divisas Cadivi. Según una fuente consultada Saab acumuló deudas millonarias tras la suspensión de pagos de las divisas por parte del gobierno de Venezuela que alegaba que Cadivi había sido objeto de un fraude multimillonario por parte de empresarios colombianos. Saab no fue acusado de dicho fraude.

De acuerdo con la misma fuente, Saab forjó una buena relación con la senadora colombiana Piedad Córdoba quien ha mantenido conexiones estrechas con Chávez y Maduro. El patrimonio de ambos empresarios se incrementó ostensiblemente a raíz de los primeros desembolsos del gobierno venezolano.

Saab adquirió un avión ejecutivo en el que viajaba a París. En esta ciudad el empresario alquiló una amplia casa y compró varios automóviles de lujo. La senadora Córdoba fue visitante de la casa en viajes de compras a las mejores tiendas de la ciudad, agregó la fuente.

Saab utilizó los servicios de la firma Mossack Fonseca, centro del escándalo de Los Papeles de Panamá, para crear compañías en el exterior. Entre ellas Seafire Foundation, Lintel Overseas y P I Proment International Sociedad Anónima Kingstone Team Inc.

Uno de los empleados de Mossack Fonseca explicó en un correo electrónico interno de la firma que Saab «está requiriendo constituir sociedades en diferentes jurisdicciones como fundaciones y fideicomisos’’.

Díaz, asesor legal de Saab, dijo que esas empresas nunca llegaron a realizar actividad alguna. «Ninguna cuenta bancaria se abrió en ninguna parte del mundo a nombre de ninguna de esas compañías», explicó Díaz.

El abogado dijo que luego de enterarse de que Pulido tenía antecedentes criminales Saab lo nombró a él y al abogado colombiano Abelardo de la Espriella, para examinar sus negocios de cerca.

“Nuestra responsabilidad y compromiso es monitorear todos sus negocios actuales y prospectivos (sic) para en ese due diligence (revisión de antecedentes) no caiga bajo una nube de sospecha indebida’’, escribió Díaz en un mensaje.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *